
Gaza: Una Realidad Inhumana Bajo el Bloqueo
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La situación en Gaza sigue deteriorándose, con un sistema sanitario devastado y una población que vive en condiciones extremas, según relata Rocío Simón, coordinadora de actividades de enfermería de Médicos Sin Fronteras (MSF), quien recientemente abandonó la franja tras el veto de Israel a la organización.
Violencia Constante y Destrucción Creciente
Simón describe una realidad donde la violencia nunca cesa, incluso durante los altos el fuego declarados. “Los drones sobrevuelan constantemente la zona. Se pueden oír ataques aéreos todos los días”, afirma, resaltando que, aunque el número de víctimas mortales pueda haber disminuido, la sensación de inseguridad persiste.
La destrucción es cada vez más evidente. Menos edificios en pie, más tiendas de campaña improvisadas y familias desplazadas hacinadas en espacios reducidos. Esta situación inhumana tiene graves consecuencias médicas para la población gazatí.
Crisis Sanitaria y Necesidades Urgentes
Las infecciones respiratorias, como neumonía y bronquiolitis, son comunes, especialmente entre los niños expuestos al frío en tiendas de campaña sin calefacción. La escasez de agua potable provoca un aumento de casos de gastroenteritis aguda. Las enfermedades de la piel se propagan rápidamente debido al hacinamiento y la falta de higiene.
La necesidad de atención para heridas es abrumadora. MSF llegó a realizar hasta 900 curas a la semana, muchas de ellas en lesiones antiguas que nunca sanaron adecuadamente. Jóvenes con heridas de bala en la columna vertebral, confinados en la cama y con úlceras por presión, son solo algunos de los casos que se ven a diario.
Además, muchos pacientes con fijadores externos en sus extremidades esperan cirugías que no se pueden realizar en Gaza. Las evacuaciones médicas son extremadamente limitadas, dejando a miles de personas sin acceso a la atención especializada que necesitan.
El Caso de Mohamed: Un Niño en Espera
Rocío Simón recuerda el caso de Mohamed, un niño de tres años con desnutrición crónica y necesidades médicas complejas. A pesar de los esfuerzos por tratarlo, su estado empeora al regresar a casa debido a sus necesidades dietéticas especiales y la falta de recursos. Mohamed sigue esperando ser evacuado, pero su supervivencia está en riesgo sin acceso a atención médica fuera de Gaza.
Personal Palestino Bajo Presión
El personal palestino de MSF también vive esta dura realidad, sufriendo la misma inseguridad, carencias y presión psicológica que el resto de la población. Son ellos quienes mantienen en funcionamiento el sistema de salud devastado, pero la falta de apoyo internacional dificulta aún más su labor.
La Incertidumbre del Futuro
La reciente decisión de Israel de retirar la autorización a MSF y otras ONG para operar en Palestina ha agravado aún más la situación. Desde el 1 de enero de 2026, MSF no ha podido introducir suministros en Gaza, y todo el personal internacional se ha visto obligado a abandonar el territorio.
Los palestinos piden que se hable de su situación, de la violencia y el bloqueo que condicionan sus vidas. Rocío Simón concluye con la esperanza de que algún día MSF y otras organizaciones puedan trabajar libremente en Gaza, porque la población lo necesita desesperadamente. MSF, con más de 1.200 trabajadores palestinos, mantiene su compromiso de seguir prestando asistencia en Palestina el mayor tiempo posible.













