
DOMINA LA SARTÉN DE ACERO: EL TRUCO DE JORDI CRUZ PARA UN DORADO PERFECTO
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La sartén de acero inoxidable es apreciada en la cocina profesional por su durabilidad y capacidad para soportar altas temperaturas. Sin embargo, muchos cocineros domésticos evitan usarla por el temor a que los alimentos se peguen. El chef Jordi Cruz ha revelado su técnica infalible para dominar este utensilio y obtener resultados dignos de un restaurante.
El secreto está en la temperatura
Según Cruz, la clave reside en alcanzar la temperatura óptima antes de comenzar a cocinar. Para ello, el chef comparte un truco sencillo y visual: el efecto Leidenfrost.
Este fenómeno se produce al verter una pequeña cantidad de agua sobre la sartén caliente. Si las gotas de agua “bailan” sobre la superficie en lugar de evaporarse inmediatamente, significa que la sartén está lista para usar.
Este efecto indica que la sartén está lo suficientemente caliente como para que la humedad del alimento no se adhiera a la superficie, evitando que se pegue.
Paciencia y control del fuego
Una vez que la sartén ha alcanzado la temperatura adecuada, el proceso de cocción es fundamental. Cruz recomienda usar una mínima cantidad de grasa y, al colocar la carne o el pescado, ser paciente. No hay que tocar la pieza hasta que los bordes estén bien dorados.
En ese momento, se baja un poco el fuego para que el dorado sea uniforme e intenso.
Al darle la vuelta, la pieza se deslizará fácilmente por la superficie sin pegarse, logrando un dorado perfecto.
Limpieza: el desglasado es clave
Otro desafío de las sartenes de acero es la limpieza. Para facilitar la tarea, Cruz aconseja desglasar la sartén inmediatamente después de cocinar, mientras aún está caliente. Se añade un poco de agua a la sartén caliente, lo que ayuda a soltar los restos de comida incrustados. Luego, se lava con un jabón suave y una esponja, frotando con delicadeza.
Con el uso continuo, la sartén desarrollará una pátina natural que la hará cada vez más antiadherente y fácil de limpiar.
Una inversión a largo plazo
Jordi Cruz destaca que una sartén de acero bien cuidada puede durar toda la vida.
La inversión inicial en tiempo y cuidado se traduce en una herramienta de cocina extremadamente duradera y versátil.












