Tivissa, un pueblo entre nucleares y fallas sísmicas: Preparándose para lo inevitable

Tivissa, un pueblo entre nucleares y fallas sísmicas: Preparándose para lo inevitable
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Tivissa, un pueblo entre nucleares y fallas sísmicas: Preparándose para lo inevitable

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En el Ayuntamiento de Tivissa (Tarragona), arquitectos, ingenieros y concejales se reunieron con un equipo de jóvenes geólogos europeos para abordar una preocupación apremiante: la preparación ante un futuro terremoto. La inevitabilidad de un sismo en la región es una certeza, y el objetivo principal es mitigar los posibles daños catastróficos.

Tivissa se encuentra peligrosamente cerca de dos fallas sísmicas activas, las de Burgar y del Camp de Tarragona. Este riesgo se agrava por la proximidad de las centrales nucleares de Ascó y Vandellós, así como la presa de Riudecanyes.

La región ya ha experimentado terremotos significativos, el último en 1845, con una magnitud de 5,1 en la escala de Richter. La comparación con el terremoto de Lorca en 2011, que causó nueve muertes y cientos de heridos, subraya la potencial devastación si un evento similar ocurriera cerca de las centrales nucleares.

“Cuanto más pasa del último, más cerca estamos del siguiente”, advierte María Ortuño, geóloga y miembro de RISKNAT, un grupo de investigación catalán que colabora con un proyecto europeo para formar especialistas en prevención de riesgos ante desastres naturales. El proyecto TREADS busca capacitar profesionales en este campo, donde España, según Ortuño, “está muy poco preparada”.

En la península Ibérica, terremotos de gran magnitud (6 o más en la escala Richter) ocurren aproximadamente cada siglo. El último de estas características se registró en Andalucía en 1884, lo que sugiere que la región se encuentra en una anomalía y que es crucial “ponerse las pilas” en materia de prevención.

Los expertos de RISKNAT enfatizan que la formación y la prevención son esenciales. Argumentan que una mejor preparación de la población podría haber reducido significativamente la mortalidad en el terremoto de Lorca. “Invirtiendo unas pocas horas al año en recordar a la gente qué hacer en caso de terremoto, se podría haber salvado mucha gente”, explica Ortuño.

Fallas activas y centrales nucleares: Un riesgo latente

Las centrales de Vandellós y Ascó fueron construidas antes de que se tuviera conocimiento de la existencia de las fallas cercanas. Tras el desastre de Fukushima en 2011, se intensificaron las evaluaciones de riesgos sísmicos cerca de estas infraestructuras.

Vandellós se encuentra a menos de 200 metros de la falla del Camp, capaz de generar sismos de hasta magnitud 6,5. Ascó, por su parte, se sitúa en un terreno inundable del río Ebro, lo que aumenta el riesgo de fluidificación del suelo en caso de un terremoto.

Estos no son casos únicos. En Japón, las centrales de Kashiwazaki-Kariwa y Hamaoka han debido suspender operaciones para reforzar sus infraestructuras ante riesgos sísmicos.

La prevención requiere un conocimiento profundo del riesgo. Marc Ollé, investigador predoctoral en la UB y miembro de RISKNAT, explica que el riesgo sísmico se basa en tres factores: peligrosidad, exposición y vulnerabilidad.

La geología es fundamental para entender el fenómeno que genera el peligro. Los geólogos estudian las fallas, su comportamiento y los posibles efectos de su actividad. Aunque no se puede predecir cuándo ocurrirá un sismo, sí se puede prevenir dónde será y cómo afectará.

Tras la detección de la peligrosidad, las normativas urbanísticas y arquitectónicas juegan un papel crucial. Se debe prestar especial atención a las infraestructuras críticas, como hospitales, escuelas e industrias peligrosas, para asegurar su resistencia a los sismos. Sin embargo, la arquitecta Laura Pallisè señala que, a menudo, se intenta economizar en la construcción, lo que puede comprometer la seguridad.

Ante este panorama, la formación de la población se convierte en el factor principal para reducir riesgos. Algunos consejos clave en caso de terremoto son permanecer en el interior (a menos que la construcción sea muy baja) y buscar “triángulos de la vida” en cada sala. También es importante tener planes familiares que incluyan un punto de reunión y una distribución de responsabilidades respecto a las personas dependientes.

El Ayuntamiento de Tivissa, a través del regidor Eduard Cavallé, asegura que se tomarán medidas para informar a la población sobre los riesgos sísmicos, sin generar alarma innecesaria.