
OPERACIÓN CALMA: ESTRATEGIAS PARA PADRES ANTE EL RITMO PRIMAVERAL DE LOS NIÑOS
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La llegada de la primavera a menudo desestabiliza las rutinas familiares, especialmente para los padres de niños pequeños. La doctora en psicología y mediadora familiar, Patricia Flor, propone la “operación calma” como un método para afrontar este desafío, ofreciendo estrategias prácticas para manejar las mañanas y las noches con menos estrés.
La Noche Anterior: Clave para un Despertar Tranquilo
Según la experta, el secreto para evitar las prisas matutinas reside en la preparación de la noche anterior. La “técnica de los 0 imprevistos” implica tener todo listo antes de acostarse: ropa preparada, desayuno organizado y mochila lista. La idea es automatizar el proceso para que, al despertar, los niños simplemente encuentren lo que necesitan.
El Efecto Espejo: Cómo el Estrés Adulto Afecta a los Niños
Muchas veces, los padres se preguntan por qué sus hijos parecen ir más lentos cuanto más prisa hay.
Flor explica este fenómeno como el “efecto espejo”: el estrés de los adultos se transmite a los niños, bloqueándolos. Si los niños perciben estrés en sus padres, su reacción puede ser la opuesta a la deseada.
Fomentar la Autonomía: Herramientas para la Calma
Para evitar adoptar un rol autoritario, la especialista recomienda el uso de herramientas que fomenten la autonomía de los niños. Relojes visuales, como los de arena, o listas con pictogramas, ayudan a los niños a visualizar y gestionar sus tareas. Preguntarles “¿qué dibujo te toca ahora?” les involucra y responsabiliza de su propia rutina.
Transiciones Suaves: Preparando el Cerebro para la Noche
La calma también debe extenderse a la noche, otro momento potencialmente conflictivo.
En lugar de dar órdenes directas, Flor aconseja una transición gradual. Atenuar las luces y apagar las pantallas una hora antes de dormir ayuda al cerebro a entender que el día está llegando a su fin.
Calidad sobre Cantidad: Conexión en Tiempos Limitados
Para combatir el sentimiento de culpa que muchos padres experimentan por la falta de tiempo, la experta enfatiza que la calidad de la conexión es más importante que la cantidad de horas dedicadas. El objetivo es priorizar la calidad sobre la cantidad, desmontando la creencia de que los niños necesitan atención constante.
La Regla de los 10 Minutos de Conexión
Una estrategia efectiva es la “regla de los 10 minutos de conexión” antes de dormir. Consiste en dedicar diez minutos exclusivos a los niños, sin distracciones ni instrucciones, simplemente para conversar.
Este hábito reduce el cortisol, la hormona del estrés, y fortalece el vínculo entre padres e hijos.
Un Toque Final para un Buen Día
Un momento de conexión justo antes de salir de casa por la mañana puede marcar la diferencia. Un abrazo de diez segundos, un “te quiero” o una frase positiva pueden transformar el estado de ánimo de toda la familia para el resto del día.












