
NUEVO TITULO: Vertedero de Miramontes: Un problema tóxico que persiste en Santiago de Compostela
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Un vecino de Grixoa, Santiago Gregorio López Blanco, denuncia la grave situación del vertedero de Miramontes, ubicado a 14 kilómetros de Santiago de Compostela. Lo que comenzó como un proyecto empresarial ecológico se ha transformado en una montaña de residuos mal gestionados que ha contaminado el agua de la zona.
Origen y composición del vertedero
La problemática del vertedero de Miramontes es compleja, involucrando una cantera, el propio vertedero y una zona de monte donde se depositaron toneladas de residuos, incluyendo tecnosuelos. Gran parte de este depósito ilegal proviene del material dragado de la Ría de Noia, mezclado con otros residuos y vertido directamente sobre el monte. Esta acumulación ha creado una meseta artificial de hasta cinco metros de grosor.
Los vecinos han denunciado la presencia de todo tipo de basura sin tratar, desde jeringas hasta pilas y plásticos, lo que llevó a la vía judicial.
Sentencias judiciales y responsabilidades
Una sentencia judicial firme condenó al responsable de la instalación a prisión e inhabilitación.
Sin embargo, una sentencia anterior es clave, ya que determinó que los depósitos realizados entre 2016 y 2018 no eran tecnosuelos, sino “basura acumulada sobre la montaña”.
La justicia obliga a la retirada de los residuos debido a la contaminación de acuíferos. Ante la suspensión de pagos de la empresa, la responsabilidad recae ahora en la Consellería de Medioambiente.
Irregularidades en la gestión y sospechas de corrupción
La gestión del vertedero principal también ha estado marcada por irregularidades. Se sospecha que se depositaban materiales no autorizados y que la Xunta concedía los permisos posteriormente, convirtiendo un depósito para residuos inertes en un vertedero convencional.
Santiago López describe el negocio de la basura como muy rentable, especialmente cuando se evitan los protocolos de seguridad para residuos peligrosos. Esta situación ha llevado a la plataforma de vecinos a sospechar de posibles casos de corrupción.
Consecuencias para los residentes
Los residentes sufren las consecuencias directas de esta mala gestión: olores pestilentes, lixiviados que contaminan los ríos Gatofero y Tambre, y la contaminación de acuíferos con metales pesados.
Además, una vivienda cercana resultó dañada por el paso de camiones pesados.
Lucha vecinal y falta de apoyo administrativo
Durante años, la plataforma vecinal se sintió abandonada por las administraciones, que negaban las irregularidades. Fue necesaria la presión vecinal, el apoyo de expertos y una auditoría externa para que la Xunta sancionase a la empresa.
Actualmente, la plataforma y la Federación de Asociaciones de Vecinos del Rural (FERUSA) han solicitado una reunión con la Consellería de Medioambiente para conocer el plan de retirada de residuos y recuperación del espacio natural, sin haber sido recibidos. Agradecen el apoyo del Concello de Santiago, que ha instado a la Xunta a tomar medidas urgentes.
Futuro incierto y necesidad de vigilancia
A pesar de todo, la visión del futuro es pesimista. Sin embargo, Santiago López mantiene la determinación de seguir luchando y subraya la importancia de la vigilancia ciudadana para proteger el medio ambiente.













