
Tradicional Procesión de las Palmas Inaugura la Semana Santa en Jaén
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Cientos de personas se congregaron este Domingo de Ramos en Jaén para participar en la tradicional procesión de las palmas, marcando el inicio oficial de la Semana Santa en la ciudad. A pesar del clima frío, los fieles se reunieron en la iglesia del Sagrario y posteriormente en la Catedral para la bendición de los ramos y la celebración de la Eucaristía, presidida por el obispo, monseñor Chico Martínez.
La procesión partió desde el Sagrario, que fue adornado para la ocasión con palmas y ramas de olivo.
Antes del inicio del recorrido hacia la Catedral, el obispo bendijo los ramos, expresando el deseo de que “estas pequeñas ramas y hojas aclamen a Cristo como a nuestro Señor, que nos trae plenitud de vida, aun cuando tengamos que caminar con él por el difícil camino del sufrimiento y de la muerte hacia la victoria final”.
Un Llamado a Vivir la Semana Santa con Profundidad
Ya en la Catedral, monseñor Chico Martínez centró su homilía en la importancia de trascender la alegría inicial del Domingo de Ramos. “La Iglesia no quiere que nos quedemos en una emoción pasajera, sino que entremos en el misterio de estos días santos”, señaló, enfatizando que la palabra clave en el relato de la Pasión es “entregar”.
Profundizó en la idea de que “nadie le quita la vida a Jesús; Él la entrega”, transformando el Calvario en “la expresión suprema del amor de Cristo”.
Durante su sermón, el obispo animó a los presentes a no ser meros espectadores de los eventos de la Semana Santa. “La Semana Santa comienza bien cuando dejamos de mirar solo a los personajes del Evangelio y permitimos que el Evangelio nos mire a nosotros”, insistió.
Una Invitación a la Reflexión y la Fe
El obispo hizo un llamado a los fieles a dar una “respuesta concreta” para “recuperar el sentido auténticamente cristiano de la Semana Santa” y vivirla desde la fe, la oración y la gratitud.
La celebración continuó con la profesión de fe y las ofrendas, que fueron llevadas al altar por una familia.
Con el deseo de una semana santa llena de recogimiento espiritual, el prelado concluyó la Eucaristía pidiendo que estos días se vivan tanto en las calles como desde el sentido profundo de los misterios que se conmemoran y que dan significado a la fe.













