GASTRONOMÍA DE SEMANA SANTA EN ALICANTE: UN SABOR CENTENARIO

GASTRONOMÍA DE SEMANA SANTA EN ALICANTE: UN SABOR CENTENARIO
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GASTRONOMÍA DE SEMANA SANTA EN ALICANTE: UN SABOR CENTENARIO

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La Semana Santa en la provincia de Alicante trasciende las procesiones y tradiciones religiosas, extendiéndose a la mesa, donde la gastronomía típica alicantina revive recetas centenarias marcadas por la Cuaresma, el uso de productos locales y la abstención de carne.

Platos elaborados con bacalao, legumbres, verduras de la huerta y dulces tradicionales componen un recetario transmitido de generación en generación, que sigue siendo protagonista en muchos hogares de la provincia.

Platos de Vigilia: El Origen de la Tradición Culinaria

La gastronomía de Semana Santa en Alicante está profundamente influenciada por los platos de “vigilia”, recetas sin carne creadas siguiendo la tradición religiosa. Esto impulsó el desarrollo de una cocina basada en pescado en salazón, especialmente el bacalao, así como en legumbres y productos de temporada.

Platos Emblemáticos de la Semana Santa Alicantina

Uno de los platos más representativos es el **arroz de los tres puñaos**, típico de la comarca de la Vega Baja del Segura. Este guiso humilde combina arroz con garbanzos, lentejas y alubias, además de verduras como acelgas o patatas.

También destaca el **bacalao meneao**, popular en la misma comarca, elaborado con bacalao desmigado, aceite de oliva y ajo, trabajados lentamente hasta lograr una textura cremosa.

En el interior de la provincia, en zonas como Alcoy, es tradicional la **borreta alicantina**, un guiso contundente preparado con bacalao desalado, espinacas, patatas, ñoras y ajos tiernos.

Otro plato típico es la **olleta de Cuaresma**, también conocida como “olla viuda”, una versión del guiso alicantino tradicional que elimina la carne y se centra en verduras y legumbres.

El Arroz: Un Pilar de la Gastronomía Alicantina Presente en Semana Santa

En una provincia donde el arroz es fundamental en la gastronomía, esta tradición se refleja en la cocina de Semana Santa.

En localidades como Elche, se elabora el tradicional **arroz con costra**, que, aunque suele llevar embutido, también tiene versiones adaptadas a la Cuaresma con bacalao y verduras.

En la Marina Alta, en municipios como Pego o Dénia, es típico el **arroz meloso con habas y bacalao**, aprovechando las habas tiernas de temporada.

Pa Torrat de Crevillent: Una Tradición Singular

Una tradición gastronómica única en la provincia es el **Pa Torrat de Crevillent**.

Cada Viernes Santo, muchas familias mantienen la costumbre de desayunar o almorzar pan tostado al horno acompañado de ajos asados, bacalao salado, habas tiernas y cebolletas.

Esta costumbre se remonta al siglo XIX y permitía a los cofrades recuperar fuerzas tras las largas procesiones nocturnas.

Elaboraciones Sencillas y Sabores Auténticos

Además de los platos principales, existen numerosas elaboraciones más sencillas que forman parte del recetario popular de estas fechas.

Entre ellas destacan las **pelotas de bacalao**, elaboradas con patata cocida, bacalao, ajo, perejil y piñones, que posteriormente se fríen.

También es muy habitual el **esgarrat**, una tapa sencilla pero muy apreciada, elaborada con bacalao salado desmigado, pimiento rojo asado y abundante aceite de oliva virgen extra.

La Dulce Llegada de la Pascua

El momento más dulce de la Semana Santa alicantina es la llegada de la Pascua, cuando los hornos tradicionales se llenan de recetas típicas.

La más conocida es la **mona de Pascua**, un bollo esponjoso con un huevo cocido o de chocolate en el centro que tradicionalmente se consume el Lunes de Pascua durante las salidas al campo. Existe incluso la tradición de romper el huevo de la mona en la frente de otra persona mientras se recita una frase típica.

También destacan las **toñas alicantinas** o los **panquemados**, bollos tiernos con azúcar por encima que suelen acompañarse con chocolate caliente.

Otros dulces habituales son las **torrijas**, elaboradas con pan empapado en leche o vino, rebozado en huevo y frito, y los **buñuelos**, preparados con harina, anís, vino blanco y ralladura de naranja.

En la Vega Baja también son típicas las **almojábanas**, dulces de origen árabe fritos y bañados en miel.

Aunque la Cuaresma limita el consumo de carne, el final de las fiestas llega con uno de los productos más típicos: la **longaniza de Pascua**, un embutido curado y seco que suele comerse con la mona durante las jornadas festivas.

Una gastronomía que forma parte de la identidad alicantina.

Un Patrimonio Cultural en el Paladar

Más allá de su valor culinario, estas recetas forman parte del patrimonio cultural de la provincia de Alicante. Muchas nacieron como platos humildes de aprovechamiento, pero hoy son esenciales en la identidad gastronómica local.

La combinación de tradición religiosa, productos del mar y la huerta, junto con la importancia de la repostería artesanal, convierte la gastronomía de Semana Santa en una de las más singulares del calendario festivo alicantino.

Durante estos días, tanto vecinos como visitantes pueden descubrir una cocina que mantiene vivo el sabor de la tradición y demuestra que la Semana Santa en Alicante también se disfruta a través del paladar.