Semana Santa en Santander: Devoción frente a la amenaza de la lluvia

Semana Santa en Santander: Devoción frente a la amenaza de la lluvia
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Semana Santa en Santander: Devoción frente a la amenaza de la lluvia

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

La Semana Santa de Santander se enfrenta a la incertidumbre meteorológica, aunque ha comenzado con un balance positivo. Jorge Rivero, presidente de la Junta General de Cofradías, explica cómo la ciudad se prepara ante la posible lluvia y los planes para que la devoción continúe, incluso con mal tiempo.

Decisiones tomadas sobre la marcha

Rivero prefiere esperar para tomar decisiones: “Yo empiezo a pensar en el tiempo después de comer…”, afirma, dada la variabilidad del clima en Santander. No existe un protocolo fijo; la decisión de suspender o no una procesión se toma “sobre la marcha”, aproximadamente media hora antes del inicio previsto, tras evaluar la situación.

La decisión nunca es sencilla: “No sabes de qué pecar muchas veces”, confiesa Rivero. Retrasar la procesión es complicado por la logística del tráfico y los cortes de calles.

En las procesiones de cada cofradía, la hermandad tiene la última palabra. En las procesiones generales, la decisión se toma mediante votación democrática entre los Hermanos Mayores y el presidente.

Impacto emocional y alternativas

La suspensión de una procesión impacta emocionalmente a los cofrades: “Estás todo un año trabajando para esto y es un palo”, lamenta Rivero, afectando especialmente a los jóvenes. Lo más doloroso es no poder mostrar en la calle el resultado de tanto esfuerzo y devoción.

Ante la cancelación por lluvia, casi todas las cofradías tienen alternativas. Por ejemplo, la procesión de Nuestra Señora de la Esperanza realizaría un acto en la carpa con una oración y el canto de la Salve, abierto al público hasta completar aforo.

Rivero no ve ningún aspecto positivo en la suspensión: “Yo no le veo ningún lado bueno a suspender…”, ya que la fe se refuerza durante todo el año.

Valor patrimonial y esencia de la celebración

El valor patrimonial de las imágenes y sus vestiduras, como el manto de la Virgen, “es un dineral”, es crucial para no arriesgarse. Aunque se cuenta con plásticos para proteger los pasos si la lluvia aparece durante el recorrido, la prudencia es esencial. Rivero también destaca la esencia de la celebración más allá del turismo, a pesar de ser de interés turístico regional. “El turismo que viene a Cantabria sabe lo que hay.

O sea, esto no es Gandía…”, concluye.