Remiro de Goñi: El clérigo que revolucionó la sanidad en Pamplona

NUEVO TITULO: Remiro de Goñi: El clérigo que revolucionó la sanidad en Pamplona
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NUEVO TITULO: Remiro de Goñi: El clérigo que revolucionó la sanidad en Pamplona

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La historia de las calles de Pamplona a menudo revela personajes clave en el desarrollo de la ciudad. Uno de ellos es Remiro de Goñi, un clérigo y consejero real cuyo nombre adorna una calle en el barrio de Echavacóiz. Nacido en Peralta en 1481 y fallecido en 1554, Goñi dejó una huella imborrable al transformar el sistema sanitario de Pamplona en el siglo XVI.

Formación y Ascenso en la Corte

Remiro de Goñi, sexto de nueve hermanos, tuvo la fortuna de recibir una educación excepcional para su época. En 1502, obtuvo el título de bachiller en derecho civil y canónico en la Universidad de Caors, Francia, y posteriormente se doctoró en ambos derechos en la Universidad de Toulouse.

Su padre poseía propiedades en Salinas de Oro y Peralta, donde fue nombrado beneficiado.

Su carrera dio un giro en 1509, cuando la reina Catalina de Foix lo nombró miembro de su consejo real. En un periodo marcado por la división entre agramonteses, leales a la dinastía Foix, y beamonteses, que apoyaban a Fernando el Católico, Remiro se posicionó firmemente del lado agramontés.

Lealtad y Exilio

Tras la conquista de Navarra por las tropas castellanas en 1512, Remiro continuó en el consejo real. Sin embargo, su lealtad a los monarcas depuestos tuvo consecuencias. En 1520, el cabildo lo eligió obispo de Pamplona, pero el virrey de Navarra, el duque de Nájera, vetó su nombramiento debido a su afiliación agramontesa.

La derrota francesa en la batalla de Noáin lo obligó a exiliarse en Francia.

En 1524, Remiro se acogió al “perdón de Fuenterrabía”, un decreto de Carlos I de España que le permitió regresar y recuperar su canonjía y la tesorería de la catedral. En 1528, fue elegido para el importante cargo de arcediano de la tabla, conocido como el “ojo del obispo”, responsable de la gestión de las rentas catedralicias.

La Fundación del Hospital General de Nuestra Señora de la Misericordia

La obra cumbre de Remiro de Goñi fue la fundación del Hospital General de Nuestra Señora de la Misericordia en 1525. Anteriormente, Pamplona contaba con pequeños hospitales con recursos limitados. Goñi tuvo la visión de unificarlos en un gran centro hospitalario, transformando así la asistencia sanitaria en la capital navarra.

El hospital se ubicó en el solar que actualmente ocupa el Museo de Navarra, en la calle Santo Domingo, y desempeñó un papel crucial durante cuatro siglos, hasta que en 1925 fue reemplazado por el Hospital de Navarra.

El propio Remiro de Goñi fue sepultado en la capilla del hospital que él mismo había fundado.

Legado Escrito y Reconocimiento

Además de su labor administrativa, Remiro de Goñi dejó un importante legado escrito. Elaboró un estatuto para la catedral que, según las crónicas, perduró durante más de un siglo, y escribió tratados sobre el derecho de asilo en las iglesias. Curiosamente, firmaba sus obras como Remigio de Goñi. Sus contemporáneos lo reconocieron como un “sabio y eminente canonista”, un hombre que, sin duda, merece el reconocimiento de una calle en Pamplona.