
CRISIS DE VIVIENDA EN NAVARRA: DEBATE ABIERTO Y PROPUESTAS DE SOLUCIÓN
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La problemática de la vivienda en Navarra ha escalado hasta convertirse en un tema central del debate político y social. Mientras que Idealista advierte sobre una notable disminución, superior al 15%, en la oferta de alquileres a largo plazo desde la implementación de la normativa sobre zonas tensionadas, el Gobierno de Navarra minimiza estas afirmaciones, argumentando que el análisis debe realizarse en un horizonte temporal más corto.
Álvaro Bañón, profesor de economía en la Universidad de Navarra y en la Universidad Pública de Navarra, respalda la postura de Idealista, señalando que la reducción en la oferta de pisos para estancias prolongadas en la comarca de Pamplona es una realidad palpable.
Consecuencias de la escasez de oferta
Esta disminución en la oferta de viviendas tiene consecuencias directas en el mercado. Los propietarios, ante el temor a impagos y ocupaciones, están incrementando las exigencias a los inquilinos, solicitando garantías “tremendas” como dos meses de fianza y la presentación de la declaración de la renta.
Bañón critica las medidas implementadas por el Ejecutivo foral, considerándolas “en la línea errónea” a pesar de sus “buenas intenciones”. El experto argumenta que la solución no reside en limitar los precios, sino en abordar la raíz del problema: la escasez de oferta.
La solución: aumentar la oferta de viviendas
Para Bañón, la solución es “fácil” y “correcta”: aumentar la disponibilidad de viviendas.
Subraya la necesidad de construir “pisos donde la gente quiere vivir”, haciendo hincapié en la alta demanda existente en Pamplona.
Sin embargo, lamenta las extensas trabas burocráticas que dilatan el proceso desde la declaración de un suelo como urbanizable hasta la finalización de la construcción de los pisos, llegando a tardar hasta diez años. “La ley de la oferta y la demanda se cumple más que la ley de la gravedad. Si hay poca oferta y mucha demanda, sube el precio”, sentencia.
Propuesta de UPN: Ley foral y plan de choque
En este contexto, Cristina Ibarrola, presidenta de Unión del Pueblo Navarro (UPN), ha anunciado que su grupo parlamentario presentará una nueva Ley foral de medidas urgentes en materia de vivienda y un plan de choque. El objetivo principal es “dar un giro a las cosas e invertir la tendencia”, movilizando “de manera urgente las más de 20.000 viviendas que hoy están perdidas por los cajones del Gobierno”.
Ibarrola señala que en Navarra “hay 25.000 familias que esperan una vivienda protegida, 4.000 más que hace un año”, y critica los “malos datos” relativos a la emancipación juvenil.
Según sus datos, “solo 13 de cada 100 jóvenes logra salir de casa de sus padres en Navarra antes de los 30 años”, calificando esta cifra como “el peor dato de la historia en Navarra y somos la tercera comunidad con peor dato”.
Medidas propuestas por UPN
La propuesta legislativa de UPN contempla cambios en la ordenación del territorio para liberar suelo urbano de cargas, simplificar la burocracia, flexibilizar la normativa de habitabilidad para facilitar la conversión de locales en viviendas y aplicar reformas fiscales. Una de las medidas más destacadas es la supresión de las zonas tensionadas, argumentando que “han reducido un 44 % el número de viviendas en alquiler”.
El plan de choque de los regionalistas se enfoca en acelerar el desarrollo urbanístico de proyectos como el del TAV (12.000 viviendas), Sarriguren (más de 3.000), Donapea (más de 5.000) o Gardachales en Tudela (más de 3.000). Ibarrola afirma que se trata de “recuperar el impulso que demostraron en su día los gobiernos de UPN para llevar adelante estos planes y que hoy el Gobierno de Chivite y EH Bildu tiene paralizados”.
Ibarrola ha reivindicado el papel de las administraciones públicas como “máximas responsables de garantizar un adecuado acceso a vivienda a precio asequible, creando un clima de confianza y seguridad jurídica para propietarios y también para iniciativa privada que construya y promueva vivienda, poniendo el foco en las familias y jóvenes navarros que esperan una vivienda para desarrollar su proyecto de vida”.













