
Rosa Crujeiras asume el rectorado de la USC con el respaldo de la comunidad universitaria
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La catedrática Rosa Crujeiras se prepara para asumir el cargo de rectora de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) el próximo 10 de abril, respaldada por una amplia mayoría de la comunidad universitaria tras las recientes elecciones. El proceso de transición con el equipo saliente se está llevando a cabo con total normalidad, según ha confirmado la propia Crujeiras.
Crujeiras describe este proceso como una “carrera de relevos”, buscando dar continuidad al trabajo previo.
Su objetivo es dirigir la USC durante los próximos años, marcándose metas a corto, medio y largo plazo. A pesar de sus nuevas responsabilidades, Crujeiras desea mantener su labor docente en la Facultad de Matemáticas, donde imparte Estadística desde 2009, y ya está negociando con la dirección para mantener algunas horas de clase.
Prioridades y retos de la nueva rectora
Las primeras acciones de su equipo se enfocarán en las personas.
Uno de los principales retos será la gestión del relevo generacional, tanto en el personal docente e investigador (PDI) como en el personal técnico de gestión, administración y servicios (PTGAS). Se están agilizando los concursos para garantizar la incorporación de nuevo profesorado en septiembre.
En cuanto al alumnado, Crujeiras planea la creación de un servicio para atender las necesidades sociales y situaciones de vulnerabilidad económica, buscando garantizar que nadie abandone sus estudios por motivos económicos.
Finanzas, Medicina e Infraestructuras
En el ámbito financiero, se prevé que la USC continúe con el presupuesto prorrogado en 2026, una situación que no genera grandes sorpresas.
La nueva rectora también abordará la descentralización del grado en Medicina, un “acuerdo institucional que toca cumplir con las mayores garantías”. Crujeiras considera que la USC tiene un papel fundamental en este proceso, calificándolo como “el tema del momento” en el sistema universitario gallego.
En materia de infraestructuras, la prioridad no será la construcción de nuevos edificios, sino el mantenimiento del patrimonio existente.
Se realizará una revisión de las intervenciones necesarias en edificios, como la renovación de cubiertas o la mejora de la climatización, para acometerlas “antes de que sea demasiado tarde”.













