¿Visitas al recién nacido en el hospital? Cada vez más padres prefieren la intimidad

¿Visitas al recién nacido en el hospital? Cada vez más padres prefieren la intimidad
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

¿Visitas al recién nacido en el hospital? Cada vez más padres prefieren la intimidad

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Cada vez más padres optan por vivir los primeros días tras el nacimiento de su bebé en la intimidad, tanto en el hospital como al llegar a casa. Esta tendencia desafía la costumbre arraigada de recibir visitas en los primeros días, una práctica que incluso el personal sanitario está comenzando a cuestionar.

Experiencias personales: intimidad versus tradición

Laura, madre de dos hijas, prefirió evitar las visitas en el hospital después de ambos partos. Su prioridad era proteger a su familia y a las recién nacidas, y también cuidarse a sí misma. Aunque la conversación con su familia no fue fácil, lograron que respetaran su decisión.

Paula, por otro lado, vivió dos postpartos muy diferentes. Con su primer hijo, su habitación se convirtió en un lugar de constante afluencia de visitas, una situación que le resultó abrumadora. La pandemia, con la prohibición de visitas, le brindó la oportunidad de disfrutar de un momento de calma y conexión con su segunda hija.

Recomendaciones de los expertos: priorizar la salud y el bienestar

La pediatra Teresa Escudero es categórica al recomendar limitar los contactos en los primeros días: “Lo ideal sería que no viniese nadie al hospital”. Advierte sobre los riesgos que implican las visitas para el bebé, cuyo sistema inmunológico aún es inmaduro y vulnerable a virus y bacterias.

La matrona Yulema Cochete coincide en la importancia de minimizar las visitas, priorizando el agarre del bebé a la lactancia, la recuperación de la madre y la prevención de contagios. Sugiere posponer las visitas hasta que la familia esté asentada en casa.

Patricia Pinto, ginecóloga y futura madre, reflexiona sobre la necesidad de crear un ambiente tranquilo y libre de ruidos y posibles contagios en la planta de maternidad. Se pregunta si realmente es necesario visitar a la madre en los primeros dos o tres días de hospitalización.

Regular las visitas: una posible solución

Tanto la ginecóloga Pinto como la pediatra Escudero sugieren regular las visitas en los hospitales. Pinto propone una política de “visitas cero” en las primeras horas, y luego restringirlas a un máximo de dos personas allegadas en horarios determinados. Escudero enfatiza la importancia de lavarse las manos, no besar al bebé y respetar los límites establecidos por la madre.

Escudero también recomienda a las madres elaborar un plan de posparto donde se defina quién las acompañará, quién se encargará de la logística y quién se encargará de limitar las visitas si es necesario.

Comunicar la decisión al entorno: clave para un postparto tranquilo

La psicóloga perinatal Marta Fernández aconseja a las madres planificar y comunicar sus deseos a familiares y amigos antes del nacimiento del bebé. Sugiere buscar aliados, como la pareja, para gestionar las visitas y evitar sentirse culpables por priorizar su bienestar y el del bebé.

Fernández enfatiza que nadie tiene derecho sobre esos momentos y que no se le deben a nadie. “Hay mucho tiempo en la vida de los niños y las niñas para ser cuidados y visitados, no caducan a los dos días”, afirma.

Experiencias diversas: entre el respeto y la incomprensión

Lorena, por ejemplo, tuvo una conversación tranquila con sus padres, quienes comprendieron y respetaron su deseo de no recibir visitas en los primeros días. Sin embargo, la familia de su marido no respetó su decisión.

Sofía, madre de dos niñas, pidió explícitamente que nadie las visitara en el hospital. Años después, considera que fue la decisión correcta para priorizar su tranquilidad y la de su familia.