EEUU juega con la invasión de Irán mientras negocia

EEUU juega con la invasión de Irán mientras negocia
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

EEUU juega con la invasión de Irán mientras negocia

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

La estrategia estadounidense en el conflicto con Irán parece oscilar entre la negociación y la amenaza de invasión. Tras semanas de bombardeos sobre objetivos militares y civiles, la posibilidad de una incursión terrestre se vislumbra en el horizonte, mientras se intenta forzar un cambio de régimen.

La situación mantiene en vilo las cadenas de suministro energético global, con el estrecho de Ormuz como punto crítico. En este contexto, el gobierno estadounidense alterna mensajes contradictorios, que van desde la inminencia de un acuerdo de paz hasta la amenaza de “volar por los aires” la infraestructura iraní, incluyendo centrales eléctricas, pozos petroleros y plantas desalinizadoras, según declaraciones en Truth Social.

En una entrevista con el Financial Times, el mismo mandatario manifestaba su “opción favorita”: apoderarse del petróleo iraní, coqueteando con la idea de controlar la isla de Jarg, un enclave estratégico en el Golfo Pérsico que alberga una de las principales refinerías del país. Además, advirtió que Irán “no tendrá un país” si no cumple con las exigencias de EEUU, sugiriendo incluso la entrega de sus reservas de uranio enriquecido.

Con un territorio vasto y una población considerable, la magnitud de una posible invasión genera interrogantes sobre el número de tropas necesarias, la duración de la operación y sus objetivos finales. Analistas militares y observadores del comportamiento del gobierno estadounidense especulan sobre los escenarios posibles.

Despliegue militar en aumento

Paralelamente a las supuestas negociaciones, EEUU anunció el despliegue de dos unidades expedicionarias de la infantería de marina (MEU), sumando unos 5.000 efectivos equipados con aviones de caza F-35, aviones Osprey, helicópteros de combate y artillería. Una de las unidades ya se encuentra en la zona, mientras que la otra está en camino, según un informe del Soufan Center.

A estos marines se suman entre 2.000 y 3.000 paracaidistas de la 82ª División Aerotransportada, acompañados de vehículos blindados. Además, se evalúa el envío de otros 10.000 soldados, lo que elevaría la presencia total de tropas a alrededor de 50.000, según fuentes del Wall Street Journal.

No obstante, este despliegue no necesariamente implica una invasión inminente. Se argumenta que el objetivo es brindar al presidente “las máximas opciones y oportunidades para adaptarse a las contingencias que puedan surgir”. Se insiste en la preferencia por la diplomacia, aunque se recalca la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz “de una manera o de otra”.

El uranio como objetivo

El Wall Street Journal reveló que se considera una operación para recuperar los 440 kilos de uranio enriquecido que se encuentran en las plantas nucleares de Natanz e Isfahán. El argumento es impedir que Irán desarrolle armas nucleares.

Según expertos, esta operación sería compleja y peligrosa, requiriendo el despliegue de un equipo que, bajo fuego enemigo, excave las instalaciones, transporte el material y escape a través de un aeródromo improvisado.

Control de las islas del Golfo

La toma de la isla de Jarg, aunque estratégica para interrumpir las exportaciones de petróleo iraní, también presenta desafíos. Se requerirían unos 1.500 soldados, expuestos a un contraataque iraní.

Algunos analistas sugieren que otras islas del Golfo, como las islas de Tunb y Abu Musa, podrían ser objetivos más provechosos y con menor riesgo para reabrir el estrecho de Ormuz. Además, la soberanía iraní sobre estas islas es disputada por los Emiratos Árabes Unidos, lo que podría justificar la intervención.

La respuesta de Irán

A pesar de mostrar una postura desafiante, el gobierno iraní parece tomar en serio los planes estadounidenses. Se enfatiza la preparación para escenarios como la toma de islas, incursiones en helicóptero o incursiones limitadas, considerándolas oportunidades para infligir bajas a las fuerzas de EEUU.

Voces como la del presidente del Parlamento, Mohamed Bagher Ghalibaf, adoptan un tono desafiante, afirmando que las fuerzas iraníes “están esperando a la llegada de las tropas estadounidenses sobre el terreno para prenderles fuego”.

Internamente, se percibe un cambio de tono en Irán. Se pone el foco en lograr resultados estratégicos y modificar el equilibrio a largo plazo, incluyendo el control del estrecho de Ormuz, los lanzamientos de misiles y la implicación de aliados regionales como Hizbulá o los Hutíes.