Sandra Moñino, nutricionista: "Si tienes más de 40 años, no puede faltar en tu cocina la caballa por su efecto antiinflamatorio"

Sandra Moñino, nutricionista: "Si tienes más de 40 años, no puede faltar en tu cocina la caballa por su efecto antiinflamatorio"
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Sandra Moñino, nutricionista: "Si tienes más de 40 años, no puede faltar en tu cocina la caballa por su efecto antiinflamatorio"

La inflamación crónica es uno de los procesos silenciosos que más influyen en la salud con el paso de los años. A partir de los 40 años, el organismo empieza a experimentar cambios que pueden afectar al metabolismo, al sistema hormonal y al bienestar general.

En este contexto, la alimentación se convierte en una herramienta clave para mantener el equilibrio y la buena salud intestinal. La nutricionista integrativa Sandra Moñino señala que ciertos alimentos pueden ayudar a combatir este proceso y mejorar la salud a largo plazo.

Según explica en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram @nutrionat_, destaca tres alimentos que considera especialmente importantes a partir de cierta edad y que “no pueden faltar en tu cocina”.

Ella, en este caso, hace alusión a quienes tienen “más de 40”.

Los desajustes hormonales, al final, pueden derivar en algunos síntomas como son la fatiga, el aumento de peso o incluso cambios en el estado de ánimo, especialmente en etapas como la perimenopausia o la menopausia.

El primero que menciona es el pescado azul, en concreto la caballa. La nutricionista explica que “es un pescado pequeño que tiene una concentración bastante alta en omega-3 y, por lo tanto, tiene un efecto antiinflamatorio”.

Este tipo de grasas saludables está relacionado con la reducción de la inflamación y con beneficios para la salud cardiovascular.

El segundo alimento que destaca es el cacao puro. Aunque suele asociarse con un alto contenido en grasa, la especialista matiza que su efecto puede ser positivo cuando se consume en su forma menos procesada.

Según explica, “es un alimento que contiene muchísimos antioxidantes”. Además, aclara que “aunque pensemos que es muy rico en grasa y nos puede hacer engordar, todo lo contrario”.

En este sentido, añade que su impacto va más allá del aporte energético y señala que “actúa como un prebiótico, que es el alimento de nuestras bacterias, que nos ayudará a tener un metabolismo mucho más rápido e incluso nos ayudará a adelgazar”.

Este efecto está relacionado con la salud de la microbiota intestinal, un factor cada vez más estudiado en relación con el metabolismo y el sistema inmunitario.

El tercer alimento que menciona la nutricionista son las semillas de lino, especialmente por su papel en la regulación hormonal. Según explica, “son ricas en fitoestrógenos que actúan como si fuese un estrógeno y nos ayudan a reducir los principales síntomas de la perimenopausia y menopausia”.

Este tipo de compuestos vegetales puede contribuir a equilibrar los cambios hormonales que se producen con la edad, especialmente en mujeres.

Además, las semillas de lino también aportan fibra y grasas saludables, lo que puede favorecer el tránsito intestinal y la salud cardiovascular. La especialista añade un consejo importante sobre su consumo y es que intente siempre tomarlas molidas”.

De esta forma, el organismo puede aprovechar mejor sus nutrientes.