
Sánchez Cotrina, en COPE: "Yo no quiero comprar la secretaría general"
En la recta final de las primarias del PSOE de Extremadura, el candidato Álvaro Sánchez Cotrina se perfila como una de las dos opciones para suceder a Miguel Ángel Gallardo. Tras superar el corte de avales de “forma rotunda”, afronta el proceso con la ilusión de representar “la candidatura de la alegría, la fuerza y la ilusión”, un proyecto que define como un revulsivo para la federación socialista.
Sánchez Cotrina se considera a sí mismo un candidato “rompedor” que busca adaptar el partido a las nuevas realidades sociales.
Su objetivo, dice, es trascender las siglas del partido para construir un “PSOE cercano a la calle”, en el que la ciudadanía encuentre “un partido serio, un partido honesto, un partido con muchas ganas de hacer las cosas bien”. Aunque respeta profundamente la historia de la organización y a referentes como Guillermo Fernández Vara, considera que es el momento de un cambio.
Su propuesta, según defiende, se basa en leer el momento político de una manera diferente, romper con la polarización y hacer una política de carne y hueso.
“Yo aporto un tiempo nuevo, eso es lo que quiero”, afirma el candidato, quien busca reflejarse en quienes construyeron el partido, pero con una visión renovada y enfocada en los problemas reales de los extremeños.
El candidato socialista contrapone los dos modelos que se enfrentan en estas primarias, sugiriendo que los apoyos de su rival, Soraya Vega, están más ligados al aparato anterior. En cambio, destaca que su candidatura ha ido sumando talento al integrar a otros precandidatos como González Andrade y Blanca Martín, con un proyecto que busca descentralizar el PSOE de Mérida y tener más presencia en los territorios.
Para Sánchez Cotrina, es fundamental dejar atrás las divisiones pasadas.
“Si estamos a leches entre nosotros, si me permites la expresión, será muy difícil que la ciudadanía confíe en nosotros”, ha señalado, insistiendo en que su objetivo es lograr la confianza de la gente. Por ello, no descarta alianzas y tiende la mano para forjar una candidatura de unidad que la militancia, asegura, está reclamando.
Uno de los pilares de su discurso es la necesidad de que el PSOE extremeño tenga una “voz autónoma” y defienda los intereses de la región, incluso si eso implica discrepar con la dirección nacional.
“Si no hablamos de las cosas del comer, de nuestros médicos, de nuestros profesores, […] y solo hablamos de la política nacional, Extremadura pierde peso”, ha advertido. En este sentido, promete que la voz de los socialistas extremeños se escuchará en el ámbito nacional y que no se callará ante ninguna dirección.
Sánchez Cotrina reivindica su posición como un candidato surgido de la militancia.
“Yo no tengo ningún padrino que me pueda señalar para decir, ‘este hombre tiene que ser el próximo secretario general de Extremadura’”, ha declarado. Asegura que su objetivo no es “comprar la secretaría general”, sino convencer a los militantes y a la ciudadanía de que es alguien que “se pueda arremangar, que puede pisar el barro y que entiende y conoce cada metro de Extremadura”.












