Ainara hará historia en la Semana Santa de Cuenca al tocar el añafil

Ainara hará historia en la Semana Santa de Cuenca al tocar el añafil
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Ainara hará historia en la Semana Santa de Cuenca al tocar el añafil

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La Semana Santa de Cuenca se prepara para un momento histórico. Ainara, una joven música veinteañera, se convertirá, si el clima lo permite, en la primera mujer en tocar el añafil durante la procesión del Martes Santo. Este hito representa la unión entre tradición, juventud y pasión por la música en una de las celebraciones más emblemáticas de la ciudad.

Vinculada a la música desde los cuatro años, cuando comenzó a tocar el violín, Ainara ha estado ligada a la hermandad de San Juan Bautista desde su infancia. Fue en las procesiones donde nació su fascinación por el añafil.

“Oye, mamá, yo esto quiero tocarlo, tenemos que enterarnos”, le dijo a su madre hace unos cuatro años.

Animada por su madre, Ainara preguntó en la hermandad sobre el instrumento, pensando que su uso se subastaba. Sin embargo, descubrió que nadie quería tocarlo y fue invitada a unirse. Le indicaron que los ensayos comenzaban al inicio de la Cuaresma, y ella no dudó en presentarse.

El debut de Ainara se ha visto postergado durante dos años debido al mal tiempo. El primer año aprendió a tocar en tiempo récord, pero la nieve impidió su estreno justo cuando llegaba su turno en la Plaza Mayor.

“Llegamos a la plaza mayor y empezó a nevar. Entonces, encerramos a la Catedral y yo me quedé con el añafil en la mano”, recuerda.

El reto del añafil

El añafil es un instrumento de viento similar a una trompeta, pero más largo y sin pistones, lo que exige que todo el sonido se module con la boquilla. Esta característica lo convierte en un reto exigente. “No aguantas una procesión tú sola”, confiesa Ainara sobre la dificultad de tocarlo durante un tiempo prolongado.

Debido a su dureza, los músicos se reparten el recorrido.

La procesión dura unas seis horas en total, y Ainara tocará durante dos turnos de aproximadamente hora y media cada uno, al principio y al final del trayecto. El “toque” del añafil, una pequeña melodía, se interpreta cada ciertos metros para anunciar la llegada del paso de San Juan Bautista.

Un inicio especial

Este año, sus compañeros le han asegurado que, como reconocimiento a su perseverancia, ella iniciará la procesión. “Me dijeron, ‘mira, este año tú sales desde la puerta’”, comenta emocionada. Para Ainara, ese momento es el más importante porque “es lo que anuncia que nuestra figura sale”.

Con la esperanza puesta en el cielo, Ainara está lista para hacer historia: “Si lo oís una sola vez, ahí estaré yo”.