El legado de fe que une a tres generaciones de portadores en Logroño: El orgullo de compartir la Semana Santa en familia

El legado de fe que une a tres generaciones de portadores en Logroño: El orgullo de compartir la Semana Santa en familia
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

El legado de fe que une a tres generaciones de portadores en Logroño: El orgullo de compartir la Semana Santa en familia

Hay legados que se guardan como tesoros en el corazón. Esa es la historia de Alfonso Ruiz, de 82 años, y su familia.

Su pasión por la Semana Santa de Logroño ha creado una herencia que ya une a tres generaciones de portadores en la cofradía de Nuestra Señora Virgen de la Soledad.

Alfonso Ruiz se unió a la cofradía en 2006 para ser portador. A diferencia de lo que era habitual, no venía de una familia con tradición cofrade, pero la invitación de un amigo lo cambió todo.

“No lo pensé dos veces, vamos, encantado de la vida de estar ahí”, recuerda Alfonso, que fue portador hasta 2020. Ahora, acompaña el paso desde atrás para ayudar en la dirección.

El relevo generacional llegó de la mano de un momento crítico.

En 2020, Alfonso pasó la COVID-19 de forma muy grave y su hijo Jorge hizo una promesa. “Mi hijo hizo la promesa de que si salía, que él llevaría la Virgen”, explica.

Alfonso se recuperó y, al año siguiente, Jorge cumplió su palabra.

El legado se ha extendido a sus nietos, Paula, de 25 años, y Gonzalo, de 20. Ambos empezaron en la banda de la cofradía y ahora han tomado el testigo como portadores.

“Yo vi a mi abuelo que portaba y dije, yo también quiero hacer eso”, cuenta Gonzalo, quien se hizo portador a los 18 años.

La familia comparte momentos de gran intensidad en las procesiones del Miércoles Santo, con la Virgen de la Dolorosa, y del Viernes Santo, con la Virgen de la Soledad. Para Alfonso, este último es el más sobrecogedor.

“Cuando nos dicen ‘al cielo’ a subir la Virgen arriba, bueno, eso me entra como un escalofrío”, confiesa.

Un sentimiento que comparte su nieto Gonzalo, quien también destaca la emoción del Encuentro del Miércoles Santo. Para Alfonso, estas fechas tienen un significado aún más profundo desde 2020, ya que su recuperación de la COVID coincidió con los días de procesión.

“Estoy muy tranquilo de tener a toda la familia prácticamente ahí”, concluye orgulloso.

Los pasos que porta esta Cofradía son los de la Virgen de la Dolorosa en el momento de encontrarse con su hijo, el Nazareno, que procesiona el Miércoles Santo en ‘El Encuentro’; y la Virgen de la Soledad, que sale a la calle en la noche del Viernes Santo.