Desmantelada en Ceuta la “red de redes del hachís”: Un narcotúnel oculto tras un frigorífico

Desmantelada en Ceuta la "red de redes del hachís": Un narcotúnel oculto tras un frigorífico
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Desmantelada en Ceuta la "red de redes del hachís": Un narcotúnel oculto tras un frigorífico

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En una operación sin precedentes, la Policía Nacional ha desarticulado en Ceuta una sofisticada organización criminal dedicada al tráfico de hachís, descubriendo un narcotúnel de ingeniería avanzada oculto tras un frigorífico en una nave industrial. La operación culminó con la detención de 27 personas, 15 de ellas encarceladas, y la incautación de más de 17 toneladas de droga.

El túnel, equipado con raíles, poleas y varios niveles, permitía introducir toneladas de hachís en España desde Marruecos sin contacto visual entre los implicados. Según los investigadores, la infraestructura subterránea era una obra de “arqueología criminal”, con una cámara insonorizada y un frigorífico de grandes dimensiones que ocultaba el acceso.

Ingeniería al servicio del narcotráfico

El jefe de la UDYCO central, Antonio Martínez, describió la estructura como “muy profesional, muy preparada, muy acondicionada”, con tres niveles claramente definidos: un pozo de descenso, una “narcodespensa” intermedia y una salida hacia Marruecos. El hachís se movía a través de raíles, vagones, poleas y grúas, con bombas de achique para combatir el agua freática y sistemas de insonorización para evitar sospechas.

Las primeras mediciones indican una profundidad de 19 metros hasta la base del túnel, con una galería de 1,20 metros de alto por 80 centímetros de ancho. La longitud total aún no se ha determinado debido a la acumulación de agua, requiriendo el uso de tecnología específica, incluyendo un dron submarino.

El “narcoarquitecto” y la evolución de la red

La organización estaba liderada por dos personas: un “narcoarquitecto” en Marruecos, responsable del diseño y perfeccionamiento de las rutas, y otro en Ceuta, encargado de negociar los envíos y gestionar la distribución. El primero ya estaba vinculado a un túnel descubierto el año anterior, lo que demuestra el salto cualitativo del narcotráfico en la zona.

La investigación, que duró más de un año, reveló que la red criminal “mutó” con el tiempo. Tras las primeras incautaciones, la organización cambió de estrategia, colaborando con redes del Campo de Gibraltar y grupos gallegos para mantener el flujo de estupefacientes.

Golpes sucesivos y un operativo a gran escala

La desarticulación se produjo gracias a la acumulación de golpes policiales, incluyendo la incautación de 510 kilos de hachís tras un incendio en Ceuta, 432 kilos en otra zona de la ciudad y 15.000 kilos en Almería, transportados en un tráiler procedente de Nador. En total, se retiraron más de 17 toneladas de droga del circuito.

El operativo requirió un despliegue técnico inusual, con “medios técnicos y tecnológicos de alta tecnología” y el apoyo de la Unidad de Subsuelo de la Policía Nacional. Se utilizó un dron submarino para analizar la estructura inundada, y participaron los Bomberos de Ceuta y el Regimiento de Ingenieros número 7.

La operación involucró a más de 250 agentes y se extendió por varias provincias, con 29 registros domiciliarios que resultaron en la incautación de 1,43 millones de euros en efectivo, 66 equipos de comunicación y 15 vehículos de lujo.

Ceuta, punto estratégico en la ruta del hachís

La operación subraya el papel de Ceuta como punto estratégico en las rutas del hachís hacia Europa, debido a su proximidad a Marruecos y su posición geográfica. La existencia de infraestructuras como los túneles, junto con las conexiones con otras regiones, sitúan a la ciudad como un nodo clave dentro de una red más amplia, según la Policía Nacional y la Guardia Civil.