
Lavapiés alza la voz contra la gentrificación y la "hipervigilancia" policial
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El barrio madrileño de Lavapiés se encuentra en un momento de efervescencia social. Vecinos y colectivos se organizan para denunciar lo que consideran una “hipervigilancia” policial, al tiempo que señalan la gentrificación y el aumento del precio de la vivienda como problemas acuciantes.
La reciente detención del activista antirracista Serigne Mbaye, exdiputado de Podemos, ha exacerbado los ánimos y reavivado el debate sobre la situación del barrio. Mbaye fue detenido por resistencia a la autoridad y, tras ser liberado, denunció una operación “racista” con tintes de “violencia policial”.
Frente a esta situación, la plataforma Lavapiés al Límite, que agrupa a unos 60 colectivos y entidades vecinales, denuncia la excesiva presencia policial en la zona, donde el 40% de la población es migrante, según datos del INE. Esta plataforma busca poner el foco en otros problemas como la gentrificación, el encarecimiento de la vivienda y la falta de espacios adecuados para la infancia.
Calendario de protestas temáticas
Para visibilizar sus demandas, Lavapiés al Límite ha organizado un calendario de manifestaciones temáticas a lo largo del año. Los miembros de la plataforma lamentan no haber sido recibidos por el concejal-presidente del distrito Centro, Carlos Segura, desde su creación en 2024. Ante esta situación, han decidido salir a la calle para protestar por cada una de las problemáticas que afectan al barrio.
“+ churros, – aguacates”: un grito contra la gentrificación
En febrero, coincidiendo con el fin de semana de San Valentín, alrededor de mil personas se manifestaron desde el Casino de la Reina para denunciar el elevado precio de la vivienda. Con irónicos carteles que rezaban “+ churros, – aguacates”, los vecinos señalaron el cambio en el modelo de barrio, que da paso a la turistificación y a la adquisición de viviendas por parte de fondos de inversión y grandes rentistas.
Otro episodio que generó indignación fue un altercado con la policía ocurrido en octubre durante un partido de fútbol infantil en el Casino de la Reina. En el marco de una macrooperación antidroga, varios agentes se acercaron a la pista y se llevaron a algunos padres para identificarlos, según confirmó el entrenador del equipo. La Policía Nacional defendió el operativo, desvinculándolo de un aumento de denuncias en la zona, aunque reconoció que Lavapiés es un barrio “habitualmente conflictivo”.
Movilizaciones por la infancia, el clima y los espacios autogestionados
En marzo, las protestas se centraron en políticas feministas y en la infancia. Vecinos cortaron una calle para visibilizar la falta de espacios de juego para los niños. En abril, la temática será el clima y la petición de espacios verdes, con una acción prevista para el día 19. Mayo estará dedicado a los espacios autogestionados del barrio, como el CSO La Rosa y La Tabacalera, ambos integrados en la plataforma que convoca las manifestaciones.
La selección de estas temáticas evoca el espíritu del 15M, el movimiento ciudadano que en 2011 derivó en protestas y acampadas masivas en distintas plazas de España. Las asociaciones promotoras anuncian asambleas en las plazas de Lavapiés y acciones para poner en valor los espacios okupados. En junio, se impulsarán motivos vinculados al Orgullo LGTBI, mientras que en julio se retomará el debate sobre la vivienda.
Otras acciones y un futuro incierto
Además de las manifestaciones, los vecinos están llevando a cabo otras iniciativas, como el mapeo de los pisos turísticos en el barrio y la creación de una red asociativa para mantener sus demandas presentes. Las actualizaciones y futuras convocatorias se anunciarán en redes sociales.
La detención de Serigne Mbaye ha reavivado la indignación y ha puesto de manifiesto la necesidad de abordar los problemas que afectan a Lavapiés. Como se preguntaba el portavoz del Sindicato de Manteros, “¿Es acaso la inseguridad una cortina de humo para echar a los vecinos y abrirse al capital extranjero? Creo que hay muchas preguntas que deberíamos hacernos, así que volveremos a la calle”.













