
Reacción del Gobierno ante cánticos islamófobos en partido de la selección española
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El Gobierno español ha condenado enérgicamente los cánticos islamófobos que se escucharon durante el partido amistoso entre España y Egipto, celebrado en el estadio de Cornellá-El Prat. Los gritos de “musulmán el que no bote” resonaron en las gradas, generando una ola de críticas y rechazo.
Condena institucional
Miembros del Ejecutivo, especialmente aquellos vinculados al ámbito deportivo, fueron los primeros en manifestar su repudio. José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del Consejo Superior de Deportes, enfatizó la incompatibilidad del deporte con la xenofobia y el odio. “No podemos relativizar los gritos racistas que hemos escuchado hoy en el España-Egipto. La intolerancia es intolerable”, declaró.
La ministra de Educación, Milagros Tolón, también se pronunció al respecto, resaltando que “el deporte es esfuerzo, trabajo y talento, pero también respeto, solidaridad y convivencia. El odio, el racismo y la xenofobia no tienen cabida en los estadios ni en nuestra sociedad”.
El Ministerio de Educación emitió un comunicado subrayando que estos comportamientos son “absolutamente inaceptables y no representan, en ningún caso, a la inmensa mayoría de la afición española, que entiende y vive el deporte como un espacio de respeto y convivencia”.
Contexto y repercusiones
Estos incidentes adquieren una relevancia particular considerando que España organizará el Mundial de Fútbol de 2030 junto a Marruecos, un país de mayoría musulmana. Además, una de las figuras destacadas de la selección española, Lamine Yamal, es de origen marroquí y profesa la religión musulmana.
Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, declaró que “lo que ocurrió anoche en Cornellá no nos representa. Son grupos ultras jaleados por la política ultra. Y nos avergüenzan”. Añadió que “España, con su presidente a la cabeza, defiende la paz, la integración y la convivencia. Es un orgullo de país. El odio y el racismo no tienen cabida en el deporte ni en nuestra vida. Quien calla es cómplice”.













