PREPARADOS PARA LO PEOR: ¿QUÉ PASA CON LOS ASTRONAUTAS DE ARTEMISA II SI HAY UNA EMERGENCIA?

PREPARADOS PARA LO PEOR: ¿QUÉ PASA CON LOS ASTRONAUTAS DE ARTEMISA II SI HAY UNA EMERGENCIA?
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PREPARADOS PARA LO PEOR: ¿QUÉ PASA CON LOS ASTRONAUTAS DE ARTEMISA II SI HAY UNA EMERGENCIA?

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La misión Artemisa II, un hito que marcará el regreso de astronautas a la Luna después de medio siglo, también representa una empresa de alto riesgo. Consciente de ello, la NASA ha incorporado múltiples capas de seguridad y protocolos de emergencia para proteger a la tripulación en cada fase del vuelo.

Sistemas de seguridad ante los principales riesgos

La cápsula Orion cuenta con un sistema de cancelación capaz de alejar rápidamente a los astronautas del cohete en caso de fallo durante el despegue. Una vez en el espacio, la física orbital ofrece una “trayectoria de retorno libre” que garantiza la vuelta a la Tierra incluso ante un fallo total de los motores.

Durante el vuelo, la tripulación dependerá de un sistema de soporte vital, se podrá refugiar de la radiación en caso de erupción solar y, en la reentrada, confiará en un escudo térmico que ha generado inquietud debido a desgastes imprevistos en vuelos anteriores.

La tirolina antes del despegue

Cuatro horas antes del lanzamiento, los astronautas ingresan a la cápsula Orión. Para cualquier eventualidad, la NASA dispone de cuatro cestas de escape de emergencia en la plataforma que descienden por rieles, como una tirolina. Este sistema permite una evacuación rápida hacia un lugar seguro.

Durante el despegue

Si algo falla durante el encendido de los cohetes, los astronautas pueden activar el Sistema de Aborto de Lanzamiento (LAS). Este sistema arranca la cápsula Orión de la parte superior del cohete y la aleja en milisegundos. Luego, la cápsula despliega paracaídas y ameriza en el océano para su recuperación.

Este mecanismo, perfeccionado en Orión, ya existía en los programas Apolo y Mercury, y ha salvado vidas en misiones Soyuz.

Primeros minutos de ascenso

El sistema LAS permanece activo durante los primeros minutos, la fase más peligrosa. Tras desechar el sistema de escape, la nave Orión puede separarse del lanzador y usar sus motores para alcanzar una trayectoria segura, ya sea una órbita baja, una vuelta a la Tierra o una reentrada balística directa.

El objetivo es un amerizaje controlado en zonas oceánicas predefinidas, con equipos de rescate desplegados.

Un fallo en órbita

Si el fallo ocurre en órbita terrestre, la misión puede abortarse con un regreso relativamente rápido. Orión está diseñada para desacelerar y reentrar en la atmósfera, amerizando en el Pacífico con paracaídas y sistemas de flotación.

Durante la permanencia en órbita, la tripulación probará los sistemas de soporte vital y ensayará maniobras con la etapa superior del cohete. La cápsula depende de su módulo de servicio, proporcionado por la Agencia Espacial Europea (ESA), que alberga la propulsión, la energía y los sistemas ambientales.

Si se detectan anomalías graves, se abortará el viaje lunar y se traerá a los astronautas de vuelta.

Un fallo camino a la Luna

Artemisa II incorpora la trayectoria de “retorno libre”, una estrategia del programa Apolo. Si algo falla camino a la Luna, la nave puede rodearla y volver a la Tierra sin grandes maniobras, una red de seguridad pasiva.

En fases intermedias, existen soluciones híbridas. Si falla una maniobra crítica, Orión puede usar motores auxiliares o permanecer en órbita terrestre antes de regresar.

Refugio contra la radiación espacial

En caso de emergencia por radiación, los astronautas se refugiarán en los compartimentos de almacenamiento debajo de los asientos. Este refugio contra la radiación es uno de los objetivos de la expedición.

Fallo en la reentrada

Si el escudo térmico falla durante la reentrada, no hay margen de maniobra. Tras el vuelo de Artemisa I, la NASA identificó una pérdida inesperada de material del escudo. Para Artemisa II, se ha modificado el perfil de reentrada para reducir el tiempo de exposición térmica y evitar la acumulación de gases.

Enfermedad o muerte

En Artemisa II, la tripulación viajará con un kit médico avanzado y formación en cuidados básicos. Ante un problema de salud serio, los astronautas pueden comunicarse con médicos en Tierra y usar los recursos de la cápsula hasta el regreso.

En caso de fallecimiento, la cápsula completaría su misión y el cuerpo permanecería a bordo hasta el amerizaje, siguiendo protocolos de la NASA.

Además de estas medidas, equipos de la NASA y del Departamento de Defensa entrenan escenarios de rescate en mar abierto. La misión “superpone defensas en lugar de depender de una única solución”.