La pintura de Lazkano como grito de auxilio ante la crisis del Antropoceno

La pintura de Lazkano como grito de auxilio ante la crisis del Antropoceno
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La pintura de Lazkano como grito de auxilio ante la crisis del Antropoceno

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En medio de bloques de hielo deteriorado, vislumbramos restos de madera, vestigios de un navío que nos recuerdan el naufragio de la esperanza. Esta imagen, evocadora de la obra de Friedrich de 1823, nos confronta al destino aciago de una travesía que puede ser incluso más trascendente que la propia existencia.

El viaje invernal ha perdido su matiz nostálgico y, aunque aún nos encontramos inmersos en ensoñaciones románticas, el calentamiento global catastrófico, es decir, la crisis del Antropoceno, impide la representación de un paraíso prometido.

Un artista comprometido con el medio ambiente

Jesús Mari Lazkano (Bergara, 1960) lleva décadas plasmando en sus lienzos un mundo en el que no solo lo sólido se desvanece en el aire, sino que la propia Tierra está herida de muerte. Su pintura post-metafísica entrelaza paisajes naturales con la urbe. Las vistas de la arquitectura de Nueva York o de la Casa de la Cascada de Lloid Wright dialogan con imágenes del mar, la montaña y esas nubes donde proyectamos nuestros sueños.

En 2022, Lazkano publicó un libro de más de 700 páginas titulado ‘¡Maldita pintura!’, donde comparte 1.001 ideas para amar y comprender este arte que requiere tiempo.

El artista defiende que el arte y la pintura deben participar en el debate social, planteando interrogantes sobre nuestro rumbo: «Una pintura contemporánea, responsable, no autocomplaciente ni autorreferencial […], un arte que sea capaz de rebuscar, preguntar, incidir, molestar, y ayudarnos a encontrar una nueva belleza rescatada de los restos a la deriva del mundo, de la Naturaleza herida».

‘Natura Fugit’: una llamada de atención estética

‘Natura Fugit’, el proyecto de Lazkano para el Museo Universidad de Navarra, despliega una tremenda energía estética al servicio de una toma de conciencia ecológica, exponiendo los delirios que han conducido a un desastre planetario que, con suerte, aún no es irreversible. Durante cuatro años, el artista creó dibujos de gran formato para generar una película de animación de 22 minutos, recurriendo a un proceso artesanal como forma de resistencia creativa frente al dominio de la Inteligencia Artificial.

Tuvo que realizar 3.000 dibujos de gran formato en los que sedimenta sus visiones de la Tierra desde el espacio exterior, las montañas, la nieve, el hielo, un mundo fabril heredero de la distopía de ‘Blade Runner’, una suerte de Diluvio Universal y la vida de una tierra sin nosotros.

El punto de partida es un cuadro perdido de Friedrich, ‘Región de alta montaña’ (1824), y unas fotos de Thompson y Braun de ese mismo paisaje del glaciar de Le Mer de Glace en Chamonix, y las Grandes Jorasses, en el macizo del Mont Blanc. Lazkano regresó a esas montañas para dibujar e inspirarse, y pudo comprobar que el glaciar había descendido casi 150 metros desde finales del siglo XIX.

El caminante de Friedrich contempla el glaciar alpino y nos da la espalda. Lazkano declara que sigue «creyendo en la Pintura con mayúsculas», manteniendo la ilusión frente a las obras de arte y, lo más importante, manteniendo la convicción de que lo estético puede trascender la realidad y añadir valor a la existencia.

Su obra anima a experimentar lo sublime que supone evitar la aceleración catastrófica: cuidar la Tierra como única posibilidad de sobrevivir.