SOLEMNE RITO DE LIMPIEZA DEL CRISTO YACENTE EN LOGROÑO

SOLEMNE RITO DE LIMPIEZA DEL CRISTO YACENTE EN LOGROÑO
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

SOLEMNE RITO DE LIMPIEZA DEL CRISTO YACENTE EN LOGROÑO

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

La Concatedral de la Redonda de Logroño acogió este Miércoles Santo un acto de profundo significado en su Semana Santa: la limpieza del Cristo Yacente del Santo Sepulcro. Este rito, cargado de solemnidad y recogimiento, se realiza en la intimidad antes de que la imagen sea venerada públicamente por los fieles.

Apertura de la Urna y Preparación

Momentos antes del inicio del acto, el silencio fue interrumpido por la apertura de la urna que protege la imagen durante todo el año. David Rioja, hermano mayor de la Cofradía del Santo Sepulcro, explicó que este es el único momento en que la talla abandona su urna. Tres portadores trasladaron cuidadosamente el Cristo a una cama preparada por las camareras, donde se procedería a su limpieza.

Un Mantenimiento Delicado

La limpieza se llevó a cabo con sumo cuidado.

Según David Rioja, desde su restauración, el mantenimiento se limita a la eliminación del polvo con plumeros de pluma fina, ya que la protección aplicada a la imagen es suficiente y ya no se utilizan aceites. Este gesto preserva una imagen con siglos de historia.

Veneración Pública y Besapiés

Tras la limpieza, las puertas de la capilla se abrieron para el besapiés, dando inicio a la veneración pública. Cientos de fieles desfilaron en un ambiente de emoción, respeto y devoción. La fila avanzó lentamente para participar en el tradicional besapiés de una de las imágenes más significativas de la Semana Santa logroñesa, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional en 2015.

Los gestos de fe se sucedieron ante la talla del Cristo Yacente, una venerada imagen del siglo XVII, donada a la ciudad en 1694 por Gabriel de Unsain, regidor perpetuo de Logroño.

La imagen representa a Jesús muerto y es una pieza central de devoción.

Desde temprano, personas esperaban en la calle para participar en el besapiés. Individuos, familias, jóvenes y mayores se acercaron al Cristo con respeto y devoción, demostrando la importancia de esta tradición en Logroño.

Un Símbolo de la Ciudad

El Cristo del Santo Sepulcro permanece en su urna durante la mayor parte del año, protegido y custodiado. Solo sale para cerrar el Santo Entierro cada Viernes Santo, en una procesión silenciosa que recorre las calles de la ciudad.

Más allá de su valor espiritual, el Cristo Yacente se ha convertido en un símbolo de Logroño. David Rioja destacó que, además de su calidad artística, la imagen genera un cariño especial tanto en creyentes como en no creyentes.

“El sepulcro de Logroño es parte de la ciudad”, afirmó el hermano mayor, subrayando su profundo arraigo en la identidad logroñesa.