Nuevas Medidas Contra el Desperdicio Alimentario en la Hostelería Española

Nuevas Medidas Contra el Desperdicio Alimentario en la Hostelería Española
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Nuevas Medidas Contra el Desperdicio Alimentario en la Hostelería Española

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

La hostelería española refuerza su compromiso en la lucha contra el desperdicio alimentario con la entrada en vigor de nuevas obligaciones derivadas de la conocida como “ley del táper”. Si bien la ley fue aprobada hace un año, es a partir de este mes de abril que se activan medidas más específicas, especialmente dirigidas a determinados establecimientos.

¿A quién afecta esta nueva fase de la ley?

La principal novedad radica en el cumplimiento del plazo de adaptación para ciertos negocios, tal como ha explicado Rafa Ferrando, Secretario General de Conostur. En concreto, las nuevas exigencias se aplican a empresas con más de 10 empleados o una facturación superior a los 2 millones de euros, así como a locales con una superficie útil superior a los 1.300 metros cuadrados.

Planes de Prevención Obligatorios

Estos establecimientos están ahora obligados a implementar un plan de aplicación para la prevención del desperdicio alimentario. Este plan debe detallar las estrategias para optimizar la gestión de compras y la elaboración de menús.

Se busca establecer un protocolo claro que defina “qué medidas pone en marcha el establecimiento para evitar que se produzca ese desperdicio alimentario”, según Ferrando.

Reutilización y Donación: Prioridades Clave

El plan también debe contemplar el manejo de los excedentes de comida. La prioridad principal es la reutilización interna de los alimentos en la preparación de otros platos. Un ejemplo clásico, mencionado por Ferrando, es la transformación del pollo asado sobrante en croquetas.

Si la reutilización interna no es viable, la siguiente opción obligatoria es la donación de los excedentes a organizaciones no gubernamentales (ONG). Para facilitar este proceso, se insta a los establecimientos a establecer acuerdos de colaboración con estas entidades.

La “Ley del Táper”: Formalización de una Costumbre

Más allá de estas nuevas obligaciones, cabe recordar que la “ley del táper” formalizó una práctica ya común en el sector de la hostelería: el derecho del cliente a llevarse la comida no consumida en un envase, preferiblemente reutilizable o reciclable, con el objetivo de reducir el uso de plásticos.

Actitud Proactiva de los Hosteleros

Ante la posible reticencia de algunos clientes a solicitar llevarse las sobras, Ferrando ha destacado que esto no suele ser un problema.

De hecho, la iniciativa a menudo surge del propio hostelero, quien tiene un interés directo en que el cliente aproveche algo que ya ha pagado.

Esta costumbre está tan arraigada que “muchas veces nace del propio establecimiento, que es el primero que te dice que si quieres llevártelo”, afirmó Ferrando. Esta proactividad por parte del restaurador elimina cualquier posible incomodidad por parte del comensal.

Un Esfuerzo Conjunto Contra el Desperdicio

En resumen, la normativa busca fomentar la colaboración activa entre hosteleros y clientes para reducir las toneladas de comida en buen estado que terminan en la basura, formalizando y estructurando un sistema que ya funcionaba por costumbre en muchos restaurantes.