El Obispo de Albacete Reflexiona sobre el Amor Divino en Semana Santa

El Obispo de Albacete Reflexiona sobre el Amor Divino en Semana Santa
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

El Obispo de Albacete Reflexiona sobre el Amor Divino en Semana Santa

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

El obispo de Albacete, Ángel Román, centró su meditación de Jueves Santo en el amor de Dios como la esencia de la Semana Santa. Recordó las palabras del evangelista San Juan, “tanto amó Dios al mundo, que entregó a su unigénito”, enfatizando que la salvación es una iniciativa divina, un amor generoso que busca la redención de todos.

El Amor Incondicional de Jesús

Para ilustrar este concepto, el prelado se refirió a la Última Cena, donde Jesús lavó los pies incluso a Judas. Subrayó que Jesús amaba a Judas sin condenarlo, lamentando que el apóstol se dejara llevar por la culpa. Román expresó su convicción de que si Judas hubiera encontrado la mirada de Cristo, habría experimentado la misericordia que se le ofrecía.

La Pasión de Cristo en el Mundo Actual

Ángel Román trasladó la Pasión de Cristo al presente, describiendo los sufrimientos contemporáneos como los “martillazos” que hieren a Jesús hoy en día.

Entre estos, mencionó las familias rotas, la violencia, la manipulación, la hipocresía, el hambre, la explotación, la inmigración forzada y la idolatría del prestigio, el poder y el dinero.

Desafíos a la Fe y la Reacción Humana

El obispo también denunció los intentos de erradicar la presencia de Jesucristo de la sociedad y la aspiración de construir un ser humano independiente de su creador, describiéndolo como otro “golpe de martillo”. Ante esta situación, muchos reaccionan “enloquecidos”, mientras que otros se refugian en la indiferencia.

La Mirada de Jesús y el Mandamiento del Amor

En contraste, el obispo de Albacete resaltó la mirada de Jesús, que llora ante el sufrimiento sin dejar de amar. Recordó sus palabras en la Cruz: “Perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Esta mirada nos invita a reflexionar sobre si sembramos paz o destrucción en nuestro entorno.

Esta reflexión nos lleva al mandamiento del amor: “Como yo os he amado, amaos también unos a otros”.

Ángel Román enfatizó la importancia de vivir este mandato para que todos reconozcan a los discípulos de Jesús. Afirmó que no es fácil, pero es esencial para aquellos que se consideran cristianos.

El Camino hacia la Transformación

Para cumplir esta misión, el primer paso es “querer hacerlo”, abriendo el corazón al Espíritu Santo para que transforme el corazón. De esta manera, los cristianos se convierten en “sacramento universal de salvación”, compartiendo el dolor del mundo y experimentando una profunda comunión con él.

Fortaleza en la Lucha Espiritual

Finalmente, concluyó con un pasaje de San Pablo a los Efesios, instando a estar “fuertes y bien armados” con la armadura de Dios, ya que la lucha no es contra seres humanos, sino contra fuerzas espirituales oscuras.