Málaga se vuelca con el desembarco de la Legión y el traslado del Cristo de la Buena Muerte

Málaga se vuelca con el desembarco de la Legión y el traslado del Cristo de la Buena Muerte
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Málaga se vuelca con el desembarco de la Legión y el traslado del Cristo de la Buena Muerte

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Málaga vive hoy, 2 de abril de 2026, uno de los momentos más emblemáticos de su Semana Santa: el desembarco de la Legión Española y el posterior traslado del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Ánimas, venerado titular de la Congregación de Mena.

Este evento ha congregado, como cada año, a miles de ciudadanos y visitantes en el corazón histórico de la ciudad y en la zona portuaria.

La jornada comenzó temprano con el sonido inconfundible de las cornetas y la llegada del buque de acción marítima ‘Furor’ (P-46) de la Armada Española.

Desembarco Legionario en el Palmeral de las Sorpresas

A las 10:00 horas, el Tercio Alejandro Farnesio, IV de la Legión, tomó tierra en el Palmeral de las Sorpresas, ante la atenta mirada de una multitud que abarrotaba el Puerto de Málaga desde las primeras horas de la mañana.

Tras el desembarco, los legionarios iniciaron su recorrido, partiendo desde la plaza de la Marina y continuando por puntos clave como plaza del Obispo, Molina Lario, plaza del Siglo, plaza del Carbón, Granada, Calderería, plaza de Uncibay, Méndez Núñez, Tejón y Rodríguez, Carretería, Pasillo de Santa Isabel, Puente de la Esperanza, San Jacinto, plaza de La Legión Española y, finalmente, plaza Fray Alonso de Santo Tomás.

Tras la recepción oficial por parte de las autoridades, los caballeros y damas legionarios emprendieron su marcha hacia el barrio del Perchel, marcando el paso de esta jornada histórica.

El Himno al Cristo de la Buena Muerte

El momento cumbre de la mañana se vivió en la Plaza de Fray Alonso de Santo Tomás. Frente a la Parroquia de San Carlos y Santo Domingo de Guzmán, los legionarios portaron solemnemente al Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Ánimas, con los brazos extendidos, elevando la venerada imagen de Palma Burgos hacia el cielo malagueño.

Fue entonces cuando miles de voces se unieron al unísono con la tropa para entonar el himno de la Legión: ‘El novio de la muerte’.