
El Desclavament de La Granadella: Una tradición única en Cataluña
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La Granadella, un pequeño municipio en la comarca de Les Garrigues, Cataluña, es el único lugar en la región donde se lleva a cabo el tradicional acto del Desclavament de Jesús de la cruz durante el Viernes Santo. Esta arraigada costumbre, que se remonta a más de 300 años, se celebra en la iglesia parroquial de la localidad y ha sido transmitida de generación en generación gracias a la participación activa de sus habitantes.
Reconocimiento patrimonial y auge turístico
En 2017, la Generalitat de Cataluña reconoció el Desclavament como elemento festivo patrimonial de interés, lo que ha contribuido a su difusión y a un aumento significativo en el número de visitantes. La alcaldesa de La Granadella, Elena Llauradó, ha señalado que este reconocimiento ha impulsado el evento como un atractivo turístico de primer orden durante la Semana Santa.
La ceremonia del Viernes Santo
El acto central se realiza el Viernes Santo a las 22:00 en la iglesia de Santa Maria de Gràcia. La ceremonia comienza con la entrada de los armados al templo, un momento descrito por la alcaldesa como “espectacular y silencioso”.
El sonido de las trompetas y los pasos solemnes marcan el ritmo, acompañados por el ‘Miserere’, una pieza litúrgica interpretada por un grupo de cantores que crea un ambiente de recogimiento.
El momento culminante: el Desclavament
El punto álgido de la ceremonia es el desclavamiento de la imagen articulada de Cristo de la cruz. Al ser desprendida, la figura flexiona sus brazos, representando un momento de gran realismo y simbolismo. Una vez descendido, el Cristo es depositado en el sepulcro y posteriormente sale en la procesión del Silencio, que recorre las calles del pueblo, completando este ritual único en Cataluña.
Un pueblo volcado en su tradición
La preparación del Desclavament involucra a gran parte de la comunidad durante todo el año. Alrededor de 150 personas participan directamente en la organización, incluyendo armados, la junta parroquial, el ayuntamiento y los portadores de los pasos.
La participación popular es fundamental para mantener viva esta tradición.
La alcaldesa Llauradó subraya que La Granadella es un pueblo pequeño, de apenas 740 habitantes, por lo que la implicación de todos es esencial. Esta tradición solo se interrumpió durante la Guerra Civil, pero se retomó con fuerza, consolidándose como un acto cultural e identitario muy apreciado por los vecinos, independientemente de sus creencias religiosas.
Actividades complementarias y retransmisión en directo
Ante el creciente número de visitantes, el ayuntamiento ha impulsado actividades complementarias para ofrecer una experiencia completa en La Granadella durante el Viernes Santo. Se ofrecen visitas al Museu de l’Oli de Catalunya, la representación del Calvari al mediodía, un mercado artesano y un campamento romano en las plazas del pueblo. Además, los establecimientos locales colaboran para acoger a los visitantes.
Debido a la capacidad limitada de la iglesia y la visibilidad reducida, el Desclavament se retransmite en directo en una pantalla gigante en la fachada de la iglesia y en la sala de audiovisuales del centro cívico, asegurando que todos puedan disfrutar de la ceremonia.
Un llamado a descubrir La Granadella todo el año
La alcaldesa también invita a visitar La Granadella durante todo el año, destacando la riqueza paisajística de la zona, con sus extensos campos de olivos.
El aceite de oliva virgen extra es el producto estrella, y el paisaje ofrece rutas para disfrutar a pie o en bicicleta, invitando a descubrir la riqueza de este pueblo catalán más allá de la Semana Santa.













