¿Qué tiene que ver la Atlántida con Huelva? La búsqueda de la mítica isla en España

¿Qué tiene que ver la Atlántida con Huelva? La búsqueda de la mítica isla en España
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¿Qué tiene que ver la Atlántida con Huelva? La búsqueda de la mítica isla en España

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Un antiguo relato describe una ciudad rodeada de agua que desapareció en una sola noche. La Atlántida, mencionada en los textos de Platón como una gran potencia que terminó bajo el mar, ha sido objeto de búsqueda durante siglos debido a los detalles rastreables que ofrece la historia, como su tamaño, ubicación aproximada y forma.

Esta información ha llevado a algunos investigadores a tratar el relato como una pista histórica en lugar de una simple narración filosófica. La cuestión de si se ha encontrado o no la Atlántida sigue abierta, ya que cada intento ofrece indicios parciales, pero nunca una prueba definitiva.

El diseño de Platón como guía para las búsquedas

Platón escribió hace unos 2.600 años que la Atlántida tenía forma circular y estaba organizada en anillos de tierra y agua. Este diseño ha servido como referencia para localizar posibles restos. El esquema, repetido en sus diálogos Timeo y Critias, ha guiado búsquedas en el Mediterráneo y el Atlántico durante décadas. Sin embargo, la arqueología no ha confirmado ningún hallazgo definitivo, y la historia se mantiene como una hipótesis en estudio.

En Huelva, imágenes tomadas por satélite mostraron dos estructuras rectangulares rodeadas por varios anillos concéntricos en las marismas. Este patrón coincidía con la descripción de Platón de círculos alternos de tierra y agua protegiendo un núcleo central. Los investigadores interpretaron estas formas como posibles restos enterrados bajo sedimentos, sugiriendo que no se trataba de un fenómeno natural.

Los trabajos sobre el terreno fueron organizados con equipos científicos que avanzaban gradualmente mientras recogían datos. Sebastián Celestino, del Instituto de Arqueología de Mérida, coordinó las actuaciones junto con Juan José Villarías, siguiendo un plan basado en sondeos iniciales antes de ampliar la intervención. También se preparó la llegada de un grupo estadounidense con tecnología avanzada para analizar el subsuelo con mayor detalle y decidir dónde excavar.

La hipótesis del asentamiento en territorio español

El origen de esta línea de investigación se remonta a 2009, cuando un equipo de la Universidad de Wuppertal liderado por Rainer Kühne propuso que esas estructuras podrían pertenecer a la ciudad descrita por Platón.

Kühne retomó una hipótesis de Werner Wickboldt, que situaba estos restos en España y planteaba que una gran inundación entre los años 800 y 500 a.C. pudo cubrir el asentamiento. Según esta interpretación, el término egipcio que significaba *costa* se habría traducido como *isla*, lo que habría alterado el relato original.

En 2011, una investigación dirigida por Richard Freund amplió esa búsqueda en las marismas cercanas a Doñana con técnicas como radar de penetración terrestre, cartografía digital y sistemas subacuáticos. El equipo analizó la zona al norte de Cádiz y consideró que un tsunami pudo arrasar una ciudad situada en ese lugar.

Freund explicó que olas de gran tamaño pueden avanzar decenas de kilómetros tierra adentro y planteó que los supervivientes habrían construido asentamientos en el interior, imitando la estructura de su ciudad original. Este trabajo añadió nuevos indicios, aunque tampoco cerró el debate.

Las áreas elegidas para los estudios en Hinojos incluyeron zonas como el Pacil del Mal Tiempo y los Cardales, en el punto donde se encuentran el río Guadiamar y la Madre. Los investigadores realizaron perforaciones para comprobar si había restos de actividad humana bajo la marisma o si las formas detectadas respondían a procesos naturales del terreno. La elección del momento del año también influyó, ya que la bajada del nivel freático facilitaba el acceso a capas más profundas.

El CSIC llevó a cabo las primeras catas en ese entorno con el objetivo de comprobar la presencia de restos enterrados, no de confirmar la existencia de la ciudad descrita por Platón. Los trabajos se centraron en obtener muestras del subsuelo y analizar posibles estructuras ocultas.

El proyecto generó expectación en la zona, donde autoridades locales como el alcalde Manuel Naranjo defendieron que un hallazgo de ese tipo tendría consecuencias para la protección de Doñana y para la investigación histórica.

Resultados inconclusos: la incógnita permanece

Los resultados de esas campañas no aportaron pruebas aceptadas por la comunidad científica. Los estudios geomagnéticos no detectaron estructuras de edificios bajo la marisma, y los propios investigadores explicaron que se trataba de una verificación de una hipótesis, no de una confirmación.

Con el paso del tiempo, estas búsquedas se han interpretado como una vía para estudiar el pasado de la zona y su relación con culturas antiguas, mientras que la Atlántida sigue sin localizarse con evidencias concluyentes.