
Jueves Santo: Institución de la Eucaristía y el Mandamiento del Amor
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El Jueves Santo marca el inicio del Triduo Sacro, un período de profunda reflexión para la comunidad cristiana. En este día, el obispo diocesano lleva a cabo la consagración de los Santos Óleos, elementos esenciales para la administración de los sacramentos del Bautismo, Confirmación y Unción de los enfermos.
La Última Cena y la Eucaristía
La tarde del Jueves Santo se centra en la conmemoración de la Última Cena, un evento de trascendental importancia donde se instituye la Eucaristía.
En este acto, Jesús, con un gesto de inmensa generosidad, decide permanecer con sus seguidores a través del Sacramento, expresando: “Quien come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y Yo en él”. La Eucaristía, por tanto, se convierte en un vínculo de unión entre los fieles, tal como lo señala el catecismo de la Iglesia: “La Eucaristía hace la Iglesia”.
El Lavatorio de los Pies y el Mandamiento del Amor
Otro momento significativo del Jueves Santo es el lavatorio de los pies, un acto que en tiempos de Jesús era realizado por los siervos para recibir a los huéspedes.
Este gesto, recogido en el Evangelio de San Juan, culmina con la exhortación de Jesús: “Ejemplo os he dado para que también vosotros hagáis como os hice yo”.
Además, Jesús entrega a sus discípulos un último deseo, un Nuevo Mandamiento que resume su enseñanza: “Que os améis unos a otros como Yo os he amado. En esto conocerán que sois mis discípulos”.
Este llamado al amor fraterno se erige como la piedra angular de la vida cristiana.
La Oración en el Huerto de Getsemaní
La jornada concluye con la oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní, un momento de profunda angustia donde suplica: “Padre mío, pase de mi este cáliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya”. Este pasaje, narrado en los cuatro Evangelios, precede la traición de Judas.
Adoración y Comunión
En las parroquias, el Santísimo Sacramento es expuesto en un Monumento, invitando a la adoración de los fieles y preparándolos para la comunión del Viernes Santo, día en que no se celebra la misa.












