
Órganos históricos: El sonido del tiempo en Albacete
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Las notas musicales llenan la Iglesia de Santa María del Salvador, en Chinchilla de Montearagón. Un concierto vespertino con la soprano Marta Legido y el organista Alfonso Sáez celebra el décimo aniversario del fallecimiento del tenor José Ferrero y la instalación de un nuevo órgano, un sueño que él no pudo ver cumplido.
Un instrumento con historia
La iglesia de Chinchilla, hasta hace noventa años, poseía un órgano histórico de valor incalculable, destruido en 1936. Javier Moisés Mañas, músico y profesor, ha publicado un libro editado por el Instituto de Estudios Albacetenses, recuperando la historia de este órgano desaparecido.
Luis Guillermo García-Saúco Beléndez, experto en arte albaceteño, explica que los órganos se popularizaron en los templos desde el Renacimiento, acompañando procesiones y llenando las iglesias con melodías.
El órgano perdido de Chinchilla
Según Javier Moisés Mañas, el órgano de Chinchilla, construido en 1750 por Userralde y Salanova, representaba la culminación del modelo de órgano ibérico o barroco español. Con dos teclados y 54 registros, costó 19.000 reales de vellón, una fortuna para la época.
Aunque Chinchilla no logró convertirse en diócesis independiente de Murcia, los rituales religiosos en la Iglesia de Santa María del Salvador debieron ser solemnes, con la música del órgano, las esculturas, la luz y la sombra, el incienso y el suelo frío creando una experiencia única.
Juan González Díaz fue el último en tocar aquel órgano. La investigación de Javier Moisés, difícil por la falta de fuentes, incluyó el testimonio de la nieta del último organero.
Destrucción durante la Guerra Civil
Durante la Guerra Civil, los materiales del órgano fueron destinados a otros fines. Los tubos se usaron para munición y la madera para cocinar, según la Causa General del 26 de julio de 1936.
Oleada iconoclasta
El verano y otoño de 1936 fueron testigos de una oleada iconoclasta contra los espacios y símbolos de culto católico. Fernando del Rey describe este ataque masivo contra el patrimonio arquitectónico de la Iglesia como un ejercicio destructor sin precedentes en la España republicana.
El órgano de Lezuza: un renacimiento
En la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Lezuza, un grafiti y la fecha 1938 recuerdan los destrozos sufridos durante la Guerra Civil. José Ángel Munera ha estudiado los tres órganos que hubo en la localidad, señalando que milicianos y evacuados de Castellón refugiados en la iglesia dañaron el retablo y el órgano, desapareciendo la maquinaria y la tubería.
Sin embargo, el órgano histórico de Lezuza está a punto de ser restaurado tras un esfuerzo titánico. Munera y el alcalde Alfonso Avendaño coinciden en que la restauración está en su recta final y será un atractivo cultural para el municipio.
El órgano, construido en 1773 por artesanos de Campillo de Altobuey, Villahermosa, El Bonillo y Aspe, fue uno de los más grandes de la provincia de Albacete.
Apadrina un tubo
José Ángel Munera destaca la importancia de la Asociación de Amigos del Órgano Histórico de Lezuza para el éxito del proyecto de restauración, que ha involucrado a la comunidad local y a lezuceños que viven fuera del municipio a través de la campaña “Apadrina un tubo, apadrina una tecla”.
Con financiación de administraciones públicas, la Diócesis de Albacete y aportaciones ciudadanas, el órgano de Lezuza volverá a sonar este año, reconstruido con las técnicas del siglo XVIII.
Órganos en Elche de la Sierra y otros municipios
La Iglesia Santa Quiteria de Elche de la Sierra cuenta con un órgano restaurado hace veinte años gracias a una asociación local. María Ángeles Jaén Morcillo, autora de una monografía sobre los órganos históricos en Albacete, dio su primer concierto en esta localidad.
Jaén Morcillo también analiza los órganos de Villa de Ves, Férez, El Bonillo y Liétor, los únicos que conservan el material sonoro original.
Muchos órganos desaparecieron, algunos incluso antes de la Guerra Civil, como el de Tarazona, destruido por un incendio en 1934.
Liétor, capital del órgano histórico
Liétor es un referente en la recuperación del esplendor musical de tiempos remotos. En los años ochenta, el párroco Francisco Navarro Pretel impulsó la recuperación de esta tradición, convirtiéndose en un clásico cultural de Albacete.
Navarro Pretel afirmaba en 1983 que la recuperación del órgano no solo salvaba una pieza artística de valor incalculable, sino que también serviría como vehículo cultural para el pueblo y la provincia.
Liétor cuenta con tres órganos, siendo el más reconocido el fabricado por Josep Llopis en 1787, ubicado en la Iglesia de Santiago Apóstol. Expertos nacionales e internacionales visitan la localidad cada año.
La Junta de Comunidades ha establecido una Ruta de Órganos Históricos de Castilla-La Mancha, organizando ciclos de conciertos y produciendo discos como *Europa suena desde el corazón de Castilla*, un ejemplo del auge de estos instrumentos en Albacete.
Las raíces musicales resuenan mientras la tarde cae en Chinchilla de Montearagón. Bach, Händel y Schubert inspiran la música que eleva los espíritus y transporta al público al pasado, a un espectáculo religioso lleno de claroscuros y oraciones.












