Nuevos Hallazgos en Texas Desafían la Visión de la Edad de Hielo

Nuevos Hallazgos en Texas Desafían la Visión de la Edad de Hielo
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Nuevos Hallazgos en Texas Desafían la Visión de la Edad de Hielo

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Un descubrimiento sorprendente en una cueva de Texas está obligando a los científicos a reconsiderar cómo era el paisaje durante la última glaciación. Fósiles de animales que normalmente requerirían climas cálidos y ambientes boscosos han sido desenterrados, desafiando la idea de que la región era predominantemente árida y abierta en ese momento.

Un Tesoro de Fósiles Inesperados

Un estudio publicado en la revista *Quaternary Research*, detalla el hallazgo en la cueva Bender de Texas, que pone en duda la imagen tradicional del entorno durante la última glaciación. Investigadores de la Universidad de Texas en Austin descubrieron restos fósiles que no se ajustan a un paisaje seco, lo que sugiere que el área experimentó períodos más húmedos y con mayor vegetación de lo que se creía anteriormente.

Entre los hallazgos más notables se encuentran fragmentos de tortugas gigantes, placas de armadura de pampaterios (armadillos gigantes) y huesos de perezosos terrestres de gran tamaño. También se encontraron dientes de mamut, restos de camellos antiguos y huesos de felinos con colmillos largos. Esta colección de animales sugiere la presencia de climas cálidos o zonas arboladas, lo que contradice la noción de un terreno abierto y seco.

La Cueva como Archivo Natural

Los huesos no estaban incrustados en roca ni ordenados por capas, sino dispersos en el fondo de un arroyo dentro de la cueva. El agua los arrastró desde la superficie a través de sumideros durante inundaciones repetidas a lo largo de miles de años. Este movimiento dentro del agua redondeó los restos y les dio una capa de minerales que los tiñó de tonos rojizos.

John Moretti, paleontólogo de la Jackson School of Geosciences de la Universidad de Texas en Austin, junto con John Young, exploraron los pasajes de la cueva, recolectando restos fósiles de 21 zonas distintas. Moretti describió la abundancia de fósiles como algo nunca antes visto en ninguna otra cueva.

Dificultades en la Datación y Comparación con Otros Yacimientos

La datación de los fósiles presenta desafíos debido a la alteración de los huesos por el agua cargada de minerales. El carbono y otras sustancias penetraron en el material, lo que dificulta la obtención de edades fiables mediante métodos convencionales. El equipo está investigando la posibilidad de medir las capas de calcita que cubren los restos para establecer una edad mínima de depósito.

Al comparar estos fósiles con más de 40 yacimientos en Texas, los investigadores encontraron que este conjunto no coincide con los registros típicos del centro del estado. La presencia de tortugas gigantes y pampaterios no se había documentado en esa zona, y los perezosos o mastodontes apenas aparecen en otros puntos cercanos. En cambio, los restos se asemejan a los de áreas más cálidas como la costa del Golfo.

Implicaciones para la Reconstrucción del Paisaje Antiguo

Esta diferencia obliga a reconsiderar la imagen del paisaje durante ciertos períodos. La presencia de animales que requieren calor o zonas arboladas indica fases con mayor humedad y vegetación.

David Ledesma, profesor de la Universidad St. Edwards, destacó que algunas de las especies encontradas no eran esperadas en esta parte de Texas, lo que sugiere que el territorio alternaba entre praderas secas y zonas con árboles.

La cueva de Bender, situada en el condado de Comal, actúa como un depósito natural, reuniendo estos restos en un solo lugar. Su difícil acceso y la presencia de agua en su interior la mantuvieron oculta durante años, pero ahora ofrece un registro valioso que no se encuentra en excavaciones de superficie, permitiendo reconstruir momentos en los que el terreno tenía la vegetación y humedad necesarias para mantener a estos grandes animales extintos.