Indemnización de 5.000 euros por el atropello mortal de un perro y la huida del conductor

Indemnización de 5.000 euros por el atropello mortal de un perro y la huida del conductor
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Indemnización de 5.000 euros por el atropello mortal de un perro y la huida del conductor

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Un hombre ha sido indemnizado con 5.000 euros por el daño moral sufrido tras presenciar el atropello mortal de su perro y la posterior huida del conductor. La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha confirmado la sentencia inicial, rechazando el recurso de la aseguradora, que pretendía reducir la compensación a 1.500 euros.

El perro, rescatado de cachorro, había convivido durante casi cuatro años con su dueño, su pareja, una niña y otro perro. En 2023, fue atropellado en un paso de peatones, falleciendo en el acto, mientras que su dueño resultó herido. El conductor responsable se dio a la fuga y no se pudo determinar si conducía a exceso de velocidad.

Sentencia considera el “enorme impacto emocional”

La Audiencia Provincial consideró que la indemnización de 5.000 euros era proporcional al “enorme impacto emocional” que supuso para el dueño presenciar la muerte de su perro, agravado por la huida del conductor. La sentencia de primera instancia ya había certificado el daño moral, advirtiendo que las indemnizaciones simbólicas “no son admisibles”.

La aseguradora Zurich recurrió la sentencia, argumentando que la indemnización era excesiva y que no se habían tenido en cuenta factores como la escasa visibilidad en el momento del accidente y el tiempo de convivencia con el animal. También alegó que no se había acreditado el exceso de velocidad del vehículo ni el daño psicológico del afectado, proponiendo una indemnización de 1.500 euros.

Sin embargo, la Audiencia Provincial desestimó el recurso, confirmando la sentencia inicial. La resolución judicial destacó el dolor y sufrimiento del dueño, agravado por la huida del conductor. Se tuvo en cuenta el tiempo compartido con el animal, el cariño mutuo y el impacto en el núcleo familiar, especialmente en la hija del demandante, para quien el perro era un miembro más de la familia.

La Audiencia Provincial concluyó que la indemnización fijada no era arbitraria ni excesiva, y condenó a la aseguradora y al conductor al pago de las costas procesales.