
José Luis Villacañas: "Trump no es un loco, hay un plan, una estrategia y un objetivo detrás
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El catedrático emérito de Historia de la Filosofía, José Luis Villacañas, ofrece una visión profunda sobre el impacto de las políticas de Donald Trump, el ascenso de China y el futuro de la Unión Europea.
Un análisis geopolítico desde la filosofía
Desde su biblioteca en Valencia, Villacañas, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, reflexiona sobre geopolítica, poder e ideologías. Sus recientes obras exploran la historia del poder desde los neandertales hasta Trump, la dicotomía entre tierra y ser, y la biografía de Diego de Saavedra Fajardo, siempre con un enfoque en los problemas actuales.
Trump: ¿locura o estrategia?
Villacañas insiste en que Trump no es un improvisado, sino un síntoma del declive estructural de Estados Unidos y un estratega que adapta la doctrina geopolítica estadounidense a un mundo hostil. En lugar de una ruptura, ve una reformulación agresiva de principios establecidos.
La hegemonía estadounidense se basó en la supremacía militar, el control financiero global y la legitimación del liberalismo económico. Sin embargo, la crisis de 2008, la erosión industrial, la polarización interna y el ascenso de China han debilitado estos pilares. Trump representa una respuesta desesperada: un imperialismo neomercantilista basado en la presión económica, los aranceles y la militarización del comercio.
La alianza Trump-Silicon Valley
Villacañas destaca la alianza entre Trump y la industria tecnológica. Aunque Silicon Valley se había alineado con el Partido Demócrata, la élite tecnológica comprendió que su poder residía en el control de infraestructuras digitales globales. El asalto al Capitolio reveló que el soberano en la era digital no es el Estado, sino quien controla las redes de comunicación.
Peter Thiel y el proyecto político
Villacañas considera a Peter Thiel el arquitecto del proyecto político que rodea a Trump. Thiel defiende que la Constitución estadounidense limita el poder del Ejecutivo y que se necesita un líder dispuesto a romper el equilibrio constitucional. Para Thiel, ese líder es Trump.
La guerra en Ucrania y el rol de Israel
Villacañas analiza la guerra en Ucrania, señalando que Estados Unidos siempre ha considerado Eurasia como el corazón del poder global. La retirada de Afganistán no fue un repliegue, sino una reconfiguración. Ucrania es el punto de fricción. Trump estaría dispuesto a aceptar como frontera el río Dniéper, pero no renunciaría al objetivo de impedir que Rusia controle el corredor euroasiático.
El profesor enfatiza el papel de Israel como instrumento estadounidense en la región para contener la influencia de Irán, clave para la Ruta de la Seda china.
La economía del imperio en declive
Estados Unidos ya no puede sostener el coste de su imperio. Su deuda pública es enorme y los intereses aumentan cada año. La estrategia consiste en trasladar el coste del imperio al resto del mundo a través de aranceles, presión para que Europa compre armamento estadounidense y exenciones fiscales a las tecnológicas norteamericanas.
El ascenso paciente de China
Villacañas reflexiona que frente a la ansiedad estratégica de Estados Unidos, China se mueve con serenidad. Su principal ventaja es su paciencia histórica. China ha logrado generar prosperidad interna, crear instituciones financieras alternativas al dólar y expandir su presencia en África y América Latina sin militarización.
Sin embargo, Taiwán es un punto débil. La reunificación con la isla condicionará la estrategia china en los próximos veinte años.
La Unión Europea ante sus retos
Ante este escenario, Villacañas señala a la Unión Europea como una posible salida. La UE se encuentra atrapada entre el imperialismo estadounidense y el ascenso chino, mientras Rusia busca fracturar su unidad. Critica la incapacidad de Europa para actuar como un actor político soberano debido a la dependencia militar de la OTAN, la fragmentación interna y la regla de la unanimidad.
Aun así, cree que Europa puede articular un bloque de democracias capaz de resistir al autoritarismo chino y al imperialismo estadounidense. Propone romper la regla de la unanimidad, fortalecer alianzas con la Commonwealth, América Latina e India y considerar una OTAN sin Estados Unidos.
El papel de las redes sociales
Villacañas advierte que la democracia solo puede sostenerse si existen ciudadanos capaces de razonar críticamente. Sin embargo, las plataformas digitales han colonizado la mente colectiva, fomentando el narcisismo, la impulsividad y la despolitización. “Sin una universidad fuerte y sin humanidades robustas, la democracia está perdida”, concluye.













