En Argentina ha crecido el desprecio al pobre, y eso me aterra”: Selva Almada

En Argentina ha crecido el desprecio al pobre, y eso me aterra": Selva Almada
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En Argentina ha crecido el desprecio al pobre, y eso me aterra": Selva Almada

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La escritora argentina Selva Almada explora la historia reciente de su país en su cuarta novela, ‘Una casa sola’, a través del silencio que dejan los desaparecidos pobres, adoptando la perspectiva inusual de una casa.

Se fueron como si fueran a volver, pero nunca lo hicieron. Damián Lucero, su mujer, Lorena, y sus cuatro hijos desaparecieron, dejando tras de sí preguntas sin respuestas. ¿Están vivos o muertos? Esta es la interrogante central de ‘Una casa sola’ (Random House, 2026), la nueva obra de Selva Almada (Entre Ríos, 1973), donde una casa en el campo reflexiona sobre la desaparición de sus últimos habitantes.

A través de la voz narradora de lugares inanimados, como la casa y el bosque circundante, Almada aborda la historia de los desaparecidos en la Argentina democrática, enfocándose en lo que no se sabe ni se sabrá. La novela explora el vacío que dejan aquellos que ya no están y las preguntas que quedan sin responder.

La nostalgia y la ternura de un objeto inanimado con voluntad propia guían al lector a través de la historia de quienes habitaron sus paredes, así como de la provincia de Entre Ríos y los eventos históricos que allí ocurrieron, como el asesinato del general Justo José de Urquiza en 1870.

Almada, en conversación, destacó cómo en Argentina, a diferencia de otros lugares, las pantallas en los aeropuertos muestran fotografías e información de personas desaparecidas, tanto de la dictadura como de la actualidad. Esta realidad la impacta profundamente y la motivó a abordar este tema en su obra.

La escritora combina su asombro constante con la difícil situación de la vivienda en Argentina, donde “es muy difícil tener una casa”. Esta combinación le proporcionó la temática y la voz narradora de la novela. Almada relata que durante una residencia literaria en Francia, mientras remodelaba su propia casa, surgió la idea de ‘Una casa sola’.

Una cuestión de clase

Almada critica el creciente desprecio hacia los pobres en Argentina, exacerbado por la crisis habitacional. Señala que cada vez más personas viven en la calle en Buenos Aires, sin la posibilidad de comprar o alquilar una vivienda.

Aunque la literatura argentina ha abordado las desapariciones durante la dictadura, Almada busca explorar cómo ese fenómeno continúa manifestándose en la actualidad. Argumenta que las personas desaparecidas suelen ser pobres o de clases vulnerables, a quienes el Estado no busca con suficiente empeño. Esta situación refleja una preocupante distinción entre ciudadanos que importan y los que no, incluso en democracia.

La novela plantea la pregunta de por qué hay personas a las que nadie busca, personas a las que nadie les importa. Almada entrelaza la memoria de Entre Ríos y sus particularidades históricas con el recuerdo de casos como el de la familia Gil, desaparecida por completo.

La escritora aclara que no realizó una investigación exhaustiva del caso Gil, pero su resonancia fue innegable mientras escribía, al ser un caso emblemático de una familia desaparecida sin que se supiera si el patrón estaba involucrado. Almada busca escribir sobre la historia escrita sobre la carne de los pobres, sobre los cuerpos de los marginados. Destaca cómo los que desaparecen y mueren suelen ser los peones y los pobres, como en la guerra de las Malvinas, donde los jóvenes soldados provenían de provincias pobres.

La naturaleza es agresiva, pero lo que es verdaderamente violento es el mundo de los hombres

Selva Almada – Escritora

Almada diferencia la violencia inherente a los ciclos de la vida en la naturaleza de la violencia del mundo humano. La novela presenta ejemplos como las plagas de langostas y los peligros del arroyo, contrastando con la prohibición materna del baño y la percepción amistosa del arroyo por parte de los niños.

Las mujeres que buscan

La novela es una historia sobre los olvidados, pero también sobre aquellos que buscan, recuerdan e indagan. En este caso, el personaje de la Tata representa esa figura, negándose a aceptar lo ocurrido y buscando respuestas.

Almada explica que la Tata está inspirada en la tradición de las madres y abuelas que buscan a sus hijos y nietos desaparecidos durante la dictadura, así como en las madres actuales que buscan a sus hijas víctimas de redes de trata. Menciona el caso emblemático de Marita Verón, desaparecida en 2002 en Tucumán, cuya búsqueda continúa hasta el día de hoy.

Las cuestiones del pasado y del presente se entrelazan en los cimientos de una casa que anhela saber, sentir y comprender. Almada busca abordar un tema duro desde la ternura, desde el vacío que queda para aquellos que conviven con las ausencias.