
Nombramiento de Patricia Alonso al frente del Museo Nacional de Antropología
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Patricia Alonso ha sido designada como la nueva directora del Museo Nacional de Antropología (MNA), una institución clave dentro del plan de “descolonización” impulsado por el ministro Ernest Urtasun. El nombramiento, oficializado tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), se produce cinco meses después del anuncio de una inversión de 13,6 millones de euros destinada a la revisión de las colecciones y el discurso del MNA y del Museo de América, ambos ubicados en Madrid.
Alonso reemplaza a Fernando Sáez Lara, quien dirigió el museo desde 2013 y que ahora ocupa el cargo de subdirector general en el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE). La designación de Alonso se realizó de forma directa, sin que el ministerio haya especificado el número de candidatos considerados ni los criterios de selección.
Un proyecto de reforma en marcha
La nueva directora asume la responsabilidad de llevar a cabo una reforma ya iniciada, con una duración estimada de 18 meses y un presupuesto de 4,4 millones de euros. El objetivo principal, según Urtasun, es “superar un marco colonial y determinadas inercias de género” que, en su opinión, han ofrecido una visión sesgada y poco inclusiva de las comunidades originarias.
Se espera que el museo reabra sus puertas completamente renovado en el segundo semestre de 2028, con una nueva imagen institucional que refleje este cambio de enfoque.
Hacia un museo “antirracista”
El renovado MNA buscará cuestionar “la invención de categorías raciales, el evolucionismo cultural y las jerarquías de referencia”, promoviendo en su lugar “perspectivas culturales equitativas”.
En los últimos años, el museo ya ha dado pasos en esta dirección, como el desmontaje de la Sala de Orígenes, la retirada de restos humanos de la exposición y el uso del término ‘Abya Yala’ para referirse a América Latina.
Patricia Alonso, quien ha participado activamente en este proceso, pertenece al Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos desde 2008 y trabaja en el MNA desde 2010. Formó parte del grupo de expertos que elaboró el proyecto de reforma y ha sido responsable de las colecciones de América y Oceanía, así como de la gestión documental y del desarrollo de los compromisos éticos del museo.
Críticas a la museografía anterior
En un artículo publicado en 2018, Alonso ya defendía la necesidad de cambios en la exposición permanente, señalando el “contraste” entre la sala de orígenes –donde se exhibían restos humanos sin contextualizar– y el resto del recorrido, centrado en la diversidad cultural. Consideraba que la museografía estaba “desfasada” y resultaba “poco atractiva”, además de subrayar los problemas éticos de esa exhibición.
Alonso también criticaba la visión atemporal de las culturas representadas, destacando la importancia de mostrar los cambios y la supervivencia de estas culturas “a la globalización, al colonialismo e incluso a procesos de genocidio”.
La nueva directora también señalaba la necesidad de abordar el pasado colonial en el discurso del museo, incluyendo la forma en que fueron adquiridas las colecciones, a menudo “de manera, si no ilegal, sí poco ética y mediante relaciones de poder desiguales”.
El Ministerio de Cultura ha destacado el trabajo de Alonso como comisaria en diversas exposiciones sobre arte kichwa (Ecuador), cultura inuit (Canadá), pueblos originarios de la Patagonia chilena o comunidades de Brasil y Guatemala, así como sobre la cultura Chamoru (Islas Marianas). También ha coordinado proyectos como ‘Nosce te Ipsum.
Membrum Fantasma’, de Anaya V. Jackson, organizado por el MNA y PhotoEspaña.













