El vicepresidente de EEUU acude en apoyo de Orbán en la última injerencia de Trump en las elecciones de Hungría

El vicepresidente de EEUU acude en apoyo de Orbán en la última injerencia de Trump en las elecciones de Hungría

JD Vance hace campaña a favor del ultranacionalista Viktor Orbán acusando a la UE de injerencia en las elecciones húngaras, defendiendo los valores de la civilización cristiana y atacando a Ucrania, los mismos argumentos que ha utilizado Orbán para intentar ser reelegido por quinta vez

EEUU promete su apoyo a Orbán antes de unas elecciones con los sondeos en contra: “Su éxito es nuestro éxito”

La injerencia de varios países en las elecciones de Hungría está sobrepasando todos los límites. Este martes, a solo seis días de los comicios, el vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, ha acudido a Budapest como prueba de apoyo al primer ministro y candidato a la reelección, el ultranacionalista Viktor Orbán. No es la primera vez que la Administración de Donald Trump sale a respaldar a los políticos europeos de la ultraderecha que defienden al movimiento MAGA y trabajan para debilitar a la Unión Europea.

En un momento de la rueda conjunta que han dado el vicepresidente estadounidense y el primer ministro húngaro, Vance ha comentado: “Viktor Orbán va a ganar las próximas elecciones en Hungría, así que me siento muy confiado al respecto y sobre nuestra relación”.

Posteriormente, se ha girado hacia Orbán y le ha dicho: “Viktor, ¿es cierto?”, a lo que Orbán ha respondido: “Ese es el plan”.

Siguiendo una clara estrategia electoral, repitiendo los mismos argumentos que Orbán utiliza cuando carga contra Bruselas, Vance ha señalado que “parte de la razón por la que estamos aquí, y parte de la razón por la que el presidente de Estados Unidos me ha enviado aquí, es que creemos que el nivel de injerencia que ha venido de la burocracia de Bruselas ha sido verdaderamente vergonzoso. No voy a decirle al pueblo de Hungría cómo votar. Animaría a los burócratas de Bruselas a hacer exactamente lo mismo”.

A la vez que acusa a la UE de injerencia, Vance ha señalado: “Quiero ayudar en todo lo que pueda al primer ministro mientras enfrenta esta temporada electoral, que creo que ocurrirá en aproximadamente una semana, la elección para elegir al próximo primer ministro de Hungría”.

El vicepresidente de EEUU también ha colado a la religión para ensalzar las cualidades de Orbán. “La defensa de la idea de que estamos fundados en una civilización cristiana y en valores cristianos que animan todo, desde la libertad de expresión hasta el Estado de derecho, pasando por el respeto a los derechos de las minorías y la protección de los vulnerables. Hay tanto que une a Estados Unidos y Hungría, y, desafortunadamente, ha habido muy pocas personas dispuestas a defender los valores de la civilización occidental.

Viktor Orbán es la rara excepción que, desafortunadamente, ha confirmado la regla”, ha resaltado Vance.

Orbán, por su parte, ha subrayado que “América está de su parte” y ha agradecido “el apoyo del vicepresidente JD Vance”.

Estas elecciones están siendo las más reñidas de los últimos tiempos. Tras cuatro victorias consecutivas, es la primera vez que Orbán tiene claras posibilidades de perder las elecciones.

El primer ministro húngaro ha tratado de montar su campaña electoral como una pugna entre Hungría frente a Ucrania y la Unión Europea. Con este planteamiento, el próximo 12 de abril no solo está en juego el próximo Gobierno de Hungría, también se dirime el futuro de la Unión Europea y cómo puede terminar la guerra en Ucrania. Las elecciones húngaras ya no son solo una cuestión de política interna.

Tanto Orbán, que se presenta a la reelección por quinta vez con el partido Fidesz, como el candidato del principal partido opositor Tisza, Péter Magyar, han propuesto estos comicios como un referéndum entre dos mundos: Europa o Consejo Túrquico, tradiciones orientales o instituciones occidentales, patriotas o liberales…

Ante la visita de Vance, Magyar ha asegurado en la red social X que “ningún país extranjero puede interferir en las elecciones húngaras. Este es nuestro país. La historia de Hungría no se escribe en Washington, Moscú ni Bruselas; se escribe en las calles y plazas de Hungría”, como respuesta a la visita del vicepresidente estadounidense.

El ministro húngaro de Asuntos Exteriores y Comercio, Péter Szijjártó, ha calificado la visita de Vance como histórica, ya que el último vicepresidente que visitó oficialmente Hungría fue en 1991.

“No hay duda de que esta es una edad de oro para las relaciones húngaro-estadounidenses”, afirmó Szijjártó. Además el ministro ha destacado la amistad y la vinculación política e ideológica entre Trump y Orbán.

Szijjártó se colocó en el centro de la polémica tras una investigación periodística en la que salieron a la luz grabaciones y transcripciones de llamadas telefónicas en las que el ministro húngaro le decía: “estoy a su servicio” al ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov. En las conversaciones no solo se revelaba que Szijjártó le pasaba información confidencial al ministro ruso, también se descubrió Lavrov pidió a Szijjártó que le ayude a retirar a Gulbahor Ismailova, hermana del oligarca ruso Alisher Usmanov, de la lista de sancionados de la UE por la invasión Rusia de Ucrania, a lo que el ministro húngaro accedió.

Aunque parezca irónico, Szijjártó calificó la publicación de esta información, aunque admitió que era verdad y había que contextualizarlas en las relaciones entre dos países, como una injerencia en la campaña electoral húngara.

Las decisiones favorables a Rusia por parte de Orbán han puesto sobre la mesa los problemas de gobernanza de una Unión Europea en la que un país puede impedir una decisión votada por una mayoría cualificada. Orbán vetó el préstamo de 90.000 millones de euros para que Ucrania pueda financiar su guerra contra Rusia y el paquete número 20 de sanciones contra los intereses rusos, a pesar de que en la cumbre de diciembre dio su visto bueno a un préstamo en el que tanto su país como Eslovenia estaban exentos de financiar.

Vance descalifica a Ucrania

Sin embargo, Vance ha calificado Orbán como “un hombre de Estado” que ha mediado por la paz entre Rusia y Ucrania.

El vicepresidente de EEUU ha señalado que Trump y Orbán son “los dos líderes que más han hecho realmente para poner fin a ese conflicto destructivo. Su liderazgo ha sido un socio para la paz mucho, mucho más importante y constructivo que casi cualquier otro, en cualquier parte del mundo”.

Posteriormente, Vance ha ido mucho más allá con ataques a Ucrania tras las preguntas de los periodistas. “Estados Unidos es consciente de que hay elementos dentro de los servicios de inteligencia ucranianos que intentan influir en las elecciones estadounidenses y en las elecciones húngaras.

Hay personas dentro del sistema ucraniano que hacían campaña con los demócratas literalmente en las semanas previas a la elección presidencial”, ha declarado Vance cuando se encontraba junto a Viktor Orbán en un acto al final de la campaña de las elecciones en Hungría.

Posteriormente, Vance ha asegurado que “lo mejor para Ucrania, lo mejor para Europa y Hungría, y lo mejor para Estados Unidos que esta guerra llegue a su fin lo antes posible”. Pero posteriormente ha llegado a culpar también a Europa del conflicto que ha originado Rusia.

“Las semillas de este conflicto se plantaron mucho antes de que comenzaran los combates, cuando los líderes europeos decidieron profundizar en una determinada economía energética y cortar con el petróleo y el gas natural que venían del Este.

Eso fue un enorme error entonces, y es evidente que sigue siendo un enorme error ahora. Me parece muy irónico que las mismas personas que acusan a este o aquel líder de ser pro Rusia sean las mismas que crearon una economía energética débil en Europa desde el principio”, ha señalado el vicepresidente de EEUU.

La visita de Vance no ha sido la única muestra de apoyo claro a Orbán. El pasado febrero ya se vivió una muestra de apoyo similar a Orbán por parte de la Administración de Trump.

En este caso fue el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, que reiteró su claro respaldo a Orbán, el mejor aliado de Donald Trump en la UE. Trump le ha dado apoyo político de cara a las elecciones de abril, que se presentan como las más complicadas para el líder húngaro desde que llegó al poder.

“Puedo decirles con total confianza que el presidente Trump está profundamente comprometido con su éxito, porque su éxito es nuestro éxito, ya que la relación que mantenemos aquí en Europa Central a través de ustedes es esencial y vital para nuestros intereses nacionales en los años venideros. Si se enfrentan a dificultades financieras, si se enfrentan a obstáculos para el crecimiento, si se enfrentan a amenazas para la estabilidad de su país, sé que el presidente Trump estará muy interesado, debido a su relación con él y a la importancia que esto tiene para nuestro país, en encontrar formas de prestarles ayuda si alguna vez se diera el caso”, dijo entonces Rubio.