
El Sermón de las Tortillas, la festividad en la que Teruel vacía la ciudad para volver al campo
Mientras gran parte de España retoma la rutina laboral y escolar, Teruel se convierte este martes de Pascua en una “ciudad fantasma”. Sus calles se han vaciado casi por completo para dar paso a una de sus fiestas locales más queridas: el Sermón de las Tortillas. Miles de turolenses han salido al campo desde primera hora para disfrutar de una jornada de convivencia al aire libre, aprovechando un tiempo primaveral con temperaturas que superarán los 25 grados.
El origen de esta tradición es incierto, con varias teorías que se remontan siglos atrás. Una de las hipótesis sitúa su nacimiento en la Edad Media, cuando el martes de Pascua se elegían los miembros del concejo de la ciudad.
Según cuenta la leyenda, tras el nombramiento, se celebraba una comida campestre cerca de la ermita de la Villa Vella para festejarlo.
Otra teoría, que data del siglo XIV, apunta a que la hermandad de Nuestra Señora de la Villa Vieja oficiaba un sermón a las afueras y ofrecía después una comida a los más necesitados. Aunque no se promovían actividades lúdicas, los asistentes se dispersaban por los alrededores para comer sus tortillas y merendar las roscas de Pascua. Esta costumbre ya quedaba recogida en la prensa de la época, como en el semanario Heraldo de Teruel en abril de 1897.
Desde primera hora de la mañana, miles de personas se han dirigido con su leña, brasas y comida a los lugares más emblemáticos para esta celebración. Los puntos de encuentro más concurridos son el parque de la Fuente Cerrada, la Fuente Carrasco y las riberas de los ríos Turia y Alfambra, así como merenderos en municipios cercanos.
La masiva afluencia de gente ha motivado un dispositivo especial de limpieza por parte del Ayuntamiento.
Jesús Artigot, concejal de Limpieza, ha explicado que se han instalado contenedores adicionales en la Fuente Cerrada. A pesar de los esfuerzos y las campañas, Artigot lamenta que el civismo no siempre prevalece: “la gente no acaba de coger la marcha”. Un equipo de 15 personas se encargará mañana de recoger los residuos generados.
La seguridad también es una prioridad. La Policía Local de Teruel, en coordinación con la Policía Nacional, ha desplegado un operativo en tres fases, según ha detallado el inspector jefe, Pedro González.
Por la mañana, la labor es preventiva en las zonas de reunión. Por la tarde, el foco se pone en el control del tráfico a la vuelta del campo, ya que “otros años, pues hemos tenido accidentes, en ocasiones muchos accidentes graves”.
Para minimizar riesgos, se realizarán controles de alcohol y drogas en los principales accesos a la ciudad. El propio inspector jefe ha subrayado la importancia de estas medidas para garantizar la seguridad de conductores y peatones, afirmando que los controles de “alcohol y drogas es fundamental y prioritario”. Por la noche, la vigilancia se centrará en las zonas de ocio donde algunos continúan la fiesta.
La celebración no termina con la comida en el campo.
A las seis de la tarde, la fiesta se traslada a la Plaza de Toros de la ciudad, donde tendrá lugar la tradicional suelta de vaquillas, un evento a cargo de la ganadería de Autol (La Rioja) y organizado por Patycar Eventos. La jornada festiva se completará con una discomóvil, poniendo el broche final a un día de tradición y hermandad en Teruel.













