
Jorge Alcalde avisa sobre el momento "verdaderamente peligroso y más crítico" de la misión Artemis II: "Estaremos todos muy atentos"
La misión Artemis II se encuentra en una fase crucial: el regreso a casa. Tras batir el récord de distancia a la Tierra que ostentaba el Apolo 13 y asomarse a la cara oculta de la Luna, la tripulación se prepara para el momento más delicado de su viaje.
El divulgador científico Jorge Alcalde desgrana en ‘La Tarde’ las claves de esta histórica aventura espacial.
Los astronautas de la nave Integrity han superado la marca establecida por la misión Apolo 13 en 1970, alcanzando los 406.771 kilómetros desde la Tierra (6.000 km más que en aquella ocasión).
“Estamos honrando los esfuerzos extraordinarios…”, celebraban desde la cabina de Integrity, dejando atrás el récord de la tripulación que inmortalizó la frase ‘Houston, tenemos un problema’ hace más de medio siglo.
Uno de los hitos de la misión ha sido la observación detallada de la cara oculta de la Luna. Según explicó Jorge Alcalde, esta zona es científicamente fascinante por ser geológicamente distinta a la cara visible.
Al no estar protegida por la gravedad y la radiación térmica de nuestro planeta, ‘su suelo es mucho más original y menos erosionado’, lo que convierte su estudio en una ventana al ‘pasado del sistema solar’.
Conocerla es clave para el futuro de la exploración espacial. Estas observaciones ayudarán a determinar ‘dónde se podría aterrizar’ en próximas misiones y a identificar posibles ‘recursos explotables’, como hidrógeno, oxígeno o incluso agua helada en los cráteres más profundos.
La misión también ha dejado momentos de gran emotividad, como la decisión de nombrar uno de los nuevos cráteres ‘Carrol’, en homenaje a la esposa del comandante Reid Wiseman, fallecida en 2020.
Fue el astronauta Jeremy Hansen quien, visiblemente emocionado, propuso el nombre: “Perdimos a un ser querido, su nombre era Carrol […] y nos gustaría llamar al cráter Carrol”.
Este gesto, destacó Alcalde, es uno de ‘esos momentos que pasan a la historia de la exploración espacial’.
El viaje de vuelta ya ha comenzado, impulsado por un ‘juego de gravedades’, como lo describe Alcalde.
La nave utiliza la fuerza gravitacional de la Luna para tomar impulso y dirigirse de vuelta a la Tierra, en una maniobra calculada con una ‘exactitud ingenieril suficiente’ para alcanzar el punto preciso de reentrada en la atmósfera.
Este será el momento de máxima tensión. “Es un momento verdaderamente peligroso, y posiblemente sea después del lanzamiento el momento más crítico de esta misión”, advirtió el divulgador.
La cápsula alcanzará una velocidad récord de 40.000 kilómetros por hora, provocando una ‘llamarada’ con temperaturas de miles de grados debido al rozamiento con la atmósfera.
La reentrada no será directa, sino que la nave ‘dará dos botecitos’ en la atmósfera antes de entrar definitivamente.
Un fallo en los escudos térmicos o un rebote excesivo podría tener consecuencias fatales. En esta fase crítica será clave la tecnología española presente en el aparato de control térmico del interior de la nave.
El final del viaje será un amerizaje en el océano, suavizado por el despliegue de tres grandes paracaídas, en una zona calculada para que los equipos de rescate puedan recuperar a la tripulación.
Todo ello podrá seguirse ‘en streaming’, una de las grandes novedades de la misión que acerca el espacio al público como nunca antes.













