
Profundo diálogo entre Sebastián Castella y Víctor Gómez Pin sobre tauromaquia y pensamiento
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La 76ª edición de los clásicos Mano a Mano de la Fundación Cajasol ha propiciado un encuentro singular entre el torero Sebastián Castella y el filósofo Víctor Gómez Pin. En un salón de actos repleto, ambos intelectuales exploraron las profundas conexiones entre la tauromaquia y el pensamiento humano, guiados por el moderador José Enrique Moreno.
La tauromaquia como expresión artística y filosófica
Gómez Pin, reconocido defensor de la tauromaquia, inició su intervención citando a Marcel Proust, subrayando que “el arte es la escuela más sobria de vida y el verdadero juicio final”. Para el filósofo, esta máxima encapsula la esencia del toreo, al que considera un enfrentamiento trascendental con la muerte.
Sebastián Castella coincidió con esta visión, describiendo el toreo como una escuela de vida donde “el arte se mezcla con ponerse al límite”. El diestro francés reflexionó sobre la búsqueda constante de “la perfección del momento, aunque sea efímera” y la profunda comunión que se establece con un animal que, paradójicamente, puede arrebatarle la vida.
El toro: un prodigio de la naturaleza
Gómez Pin profundizó en la singularidad del ser humano, afirmando que es el único animal consciente de su propia animalidad y de su inevitable destino: la muerte.
Castella añadió que para crear esa obra de arte efímera que es la faena, “para poder torear tienes que meterte dentro del animal”, una experiencia intensa que puede conducir a un “inmenso vacío”.
Uno de los momentos más emotivos del encuentro fue cuando Castella confesó: “Un día me negué a matar un toro porque creía que tenía muchas cualidades, por todo lo que había podido sentir, por su forma de mirar, porque creía que tenía capacidad de pensar como un humano”.
Gómez Pin definió al toro como “un prodigio de la naturaleza”, mientras que el torero insistió en su carácter único e indomable: “Nunca llega a ser un cobarde, no se le puede domesticar y va más allá de cualquier animal”.
La tauromaquia y la política
El debate también abordó la instrumentalización política de la tauromaquia. El filósofo abogó por desvincularla de una etiqueta conservadora, argumentando que es un arte que “puede satisfacer a dos personas políticamente opuestas”, un punto de vista compartido por Castella.
Ausencia en la Feria de Abril y refugio en la pintura
El torero francés habló abiertamente sobre sus sentimientos tras conocer su ausencia en la Feria de Abril. “Me dolió mucho, durante dos semanas tuve como una depresión, nunca me había pasado”, confesó Castella, recordando su triunfo con la Puerta del Príncipe y el cariño del público sevillano, lo que hace aún más incomprensible la decisión de la empresa.
Para superar este revés, el diestro se refugió en la pintura. “En esas dos semanas no quise salir de mi casa ni de mi habitación y me dediqué a pintar”, explicó.
El resultado es una exposición que presentará en Sevilla durante la feria, junto a un libro de carácter fotográfico que repasa su trayectoria, patrocinado también por la Fundación Cajasol.













