
La diócesis de San Sebastián asegura que nunca autorizó filmar el vídeo de Tokischa en la Basílica de Santa María del Coro: "Incompatible con el respeto a un lugar sagrado"
El Obispado de San Sebastián ha salido al paso de la polémica generada por la difusión de un vídeo de la cantante Tokischa grabado en el interior de la Basílica de Santa María del Coro, asegurando que nunca autorizó dicha filmación y denunciando un uso “indebido” del espacio sagrado.
En un comunicado, la diócesis vasca explica que la productora ‘Visore’ solicitó inicialmente permiso el 18 de julio de 2025 para rodar “una escena breve dentro de algún templo”, que describieron como “un momento contemplativo y respetuoso, sin diálogos, ni actividad que interrumpa la dinámica del lugar”.
Sin embargo, tras pedir más información, el Obispado recibió una segunda comunicación en la que se definía como “un proyecto cultural que busca promover la cultura vasca a través de una historia íntima y poética”. Tras investigar trabajos previos tanto de la productora como de la artista, la diócesis afirma que decidió no autorizar la grabación “en ninguno de los templos o ermitas de nuestra diócesis”.
Pese a esta negativa, el comunicado sostiene que la productora contactó directamente con responsables de la basílica “silenciando su contenido auténtico y la negativa que ya habían recibido del Obispado”.
La diócesis de San Sebastián asegura que tuvo conocimiento del contenido real de la grabación una vez el vídeo fue estrenado y difundido en redes sociales.
En ese momento, señala, actuó “de forma inmediata” para exigir la retirada de las imágenes y recordar la prohibición previa.
En la nota, el Obispado “lamenta profundamente el uso indebido de un espacio sagrado para la realización de contenidos que resultan incompatibles con el respeto debido a un lugar sagrado y que hieren la sensibilidad religiosa de los fieles”.
La diócesis de San Sebastián fundamenta su posición en el derecho canónico, recordando que “en un lugar sagrado solo puede admitirse aquello que favorece el ejercicio y el fomento del culto, de la piedad y de la religión”, y que se prohíbe cualquier actividad que no esté “en consonancia con la santidad del lugar”.
No obstante, matiza que existen excepciones, ya que “en casos concretos y particulares, el obispo puede permitir que se lleven a cabo otros usos”, como conciertos o exposiciones, siempre que no contradigan ese carácter sagrado.
En este caso, la diócesis confirma que está valorando posibles medidas: “Desde el Obispado se está estudiando si estos hechos pudieran requerir de algún tipo de acción jurídica o canónica”.
El comunicado concluye con un llamamiento a la convivencia y al respeto interreligioso, invitando a la sociedad a “mantener siempre una actitud de respeto hacia las creencias religiosas y los lugares sagrados, favoreciendo el clima de convivencia y entendimiento”.













