
José Manuel Casañ, líder de Seguridad Social: "Sabía que quería ser cantante desde los seis años"
José Manuel Casañ, líder y alma del icónico grupo Seguridad Social, ha repasado su trayectoria vital y musical en el espacio ‘Gente que cuenta’ de ‘Mediodía COPE MÁS Valencia’. El artista valenciano ha compartido los momentos clave de su carrera, desde sus inicios en Benetúser hasta convertirse en un referente del rock nacional, manteniendo siempre su base de operaciones en Valencia.
El cantante ha confesado que supo que se dedicaría a la música con tan solo seis años, en lo que describe como una auténtica revelación.
Formaba parte de un grupo infantil llamado ‘Los Pequeños Ruiseñores’ y, durante una actuación en el cine Florida de Benetúser, sintió una conexión especial con el escenario. “Fue como un poco como una revelación y me dio un tortazo en la cara tremenda, como decir, esto me gusta mucho y esto es lo que quiero para mi vida”, ha explicado.
Aquella experiencia fue una “premonición” que marcó su destino.
“Me encontré muy a gusto, y a pesar de los nervios, de ser muy jovencito, con seis años el que tenía, vi que eso iba a ser mi futuro”, ha afirmado con rotundidad durante la entrevista con Carles Villeta.
Casañ ha identificado dos momentos cruciales en su vida que define como “saltos de fe”. El primero fue a los 16 años, cuando decidió unir su afición por la poesía, el teatro musical y la música para montar un grupo de rock por “necesidad vital”.
Pese al apoyo silencioso de su madre, una artista vocacional, tuvo que afrontar la oposición de su padre, aunque de él aprendió una lección de responsabilidad. “Me dijo, ‘vale, tú, si quieres hacer eso bien, pero tú vas a preocuparte de buscar a la persona que te va a sustituir’”, ha recordado sobre su trabajo en el horno familiar.
El segundo y definitivo salto de fe llegó tras participar con Seguridad Social en el Festival de Benidorm de 1985.
Fue entonces cuando le pidió a su padre dos meses para dedicarse por completo a la música y buscar una compañía discográfica, un permiso que su padre le concedió y que le permitió empezar, poco a poco, a ganarse la vida como artista.
A pesar del éxito y de haber grabado tres discos en Los Ángeles, José Manuel Casañ siempre tuvo claro que su hogar y centro de operaciones sería Valencia. “A mí Madrid me encanta, pero me vuelve loco volver a Valencia”, ha señalado.
El artista necesita la luz y el mar Mediterráneo como fuente de inspiración para componer.
Mis canciones, el 90% están hechas entre la atmósfera y el mar. Necesito la luz, es lo que más me gusta de Valencia, lo que nos da la alegría y esa faceta artística”, ha asegurado.
Esta filosofía de vida y su eclecticismo musical, que abarca desde el punk al rock latino, la rumba o el reggae, la resume en un consejo que recibió y que adoptó como lema: “José, no dejes de cambiar”.
Actualmente, el líder de Seguridad Social se encuentra finalizando un libro de haikus, poesías y relatos cortos titulado ‘Voy a Marte’, que irá acompañado de diez canciones nuevas. Un proyecto que, según explica, está relacionado con las fases del duelo, pero con un mensaje final optimista: ‘Todo pasa y todo se puede superar’.













