
Aumento de adicciones a pantallas y videojuegos entre jóvenes en Castilla y León
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Los programas de atención a las adicciones en Castilla y León han detectado un cambio significativo en los perfiles de los pacientes. Ahora, se enfrentan a casos más complejos, con múltiples trastornos asociados, conflictos familiares y dificultades sociales.
Casi se triplican las intervenciones por abuso de pantallas
El dato más alarmante, según un informe de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades valorado por Proyecto Hombre Valladolid, es el aumento de las intervenciones por abuso de pantallas, videojuegos o apuestas. Estas casi se han triplicado, confirmando la expansión de las nuevas adicciones entre los jóvenes, superando incluso a las drogas tradicionales. Solo en 2025, más de 900 jóvenes participaron en programas de prevención.
Mayor concienciación familiar
A pesar del aumento de casos, también ha crecido la concienciación.
En más del 40% de las situaciones, la solicitud de ayuda proviene del propio adolescente o de su familia. Eva Camarero, coordinadora de prevención de Proyecto Hombre, señala que las familias llegan más preocupadas y con una mayor percepción de riesgo que hace unos años, especialmente cuando los hijos son más pequeños. “Es algo que llega como un meteorito y tenemos que empezar a integrar”, admite Camarero, refiriéndose a la novedad que representa este fenómeno para los padres.
Tratamiento y resultados
Cuando un menor se resiste a recibir ayuda, Proyecto Hombre trabaja con la familia para motivarle, evitando un enfoque punitivo. El tratamiento, que suele durar entre 6 y 9 meses, se centra en modificar conductas y rutinas a través de pautas y límites.
Los resultados son prometedores: “las pantallas dejan de ser el problema en un 80 ó 90% de los casos”, asegura Camarero.
¿Cuándo se considera problemático el uso de pantallas?
Eva Camarero explica que se considera problemático cuando se cumplen varios de los siguientes criterios: dormir menos de 5 horas al día, centrar el ocio exclusivamente en las pantallas, mostrar agresividad y generar conflictividad familiar debido al uso excesivo, y experimentar una disminución en el rendimiento académico. La acumulación de estos factores incrementa significativamente el riesgo de que la conducta se convierta en un problema, momento en el cual se recomienda buscar ayuda profesional.
Dos perfiles principales
Proyecto Hombre distingue dos perfiles principales de jóvenes adictos a las pantallas. El primero corresponde al jugador de videojuegos como Roblox o Fortnite, que pasa mucho tiempo aislado frente a las pantallas. Según Camarero, estos jóvenes encuentran un refugio en estos mundos virtuales, donde “pueden ser en ese mundo quien ellos quieran ser, porque en el mundo real no se sienten del todo ellos”.
El segundo perfil es más relacional y utiliza las pantallas para socializar, compensando dificultades que experimenta en otras áreas de su vida.













