
Jordi Martín se aferra a la fe del Huesca: "Todavía creemos, necesitamos una victoria"
El vestuario de la SD Huesca se aferra a la esperanza. A falta de ocho jornadas para el final y con solo 32 puntos en el casillero, las opciones de permanencia son escasas, pero la plantilla no baja los brazos.
El portavoz del equipo hoy, Jordi Martín, ha reconocido en sala de prensa que la situación es “fastidiada”, pero ha lanzado un mensaje de confianza: “Todavía creemos en nosotros, en el equipo, en el míster, en la afición, y yo creo nos podemos agarrar a eso, que hasta que se pueda, vamos a darlo todo”.
Para el jugador, la clave es romper la mala racha con un triunfo que lo cambie todo, empezando por el duelo del próximo domingo ante el Deportivo de La Coruña. “Que todavía se puede, necesitamos una victoria y seguramente la dinámica cambie”, ha insistido Martín, consciente de la urgencia del equipo por sumar de tres en tres.
El técnico, José Luis Oltra, recupera efectivos para esta final.
Tanto Toni Abad como Liberto Beltrán estarán disponibles para la convocatoria, una noticia positiva para un equipo mermado. Por el contrario, no estarán los lesionados Dani Ojeda, a quien se ha visto con el brazo en cabestrillo, Óscar Sielva ni Joaquín Fernández, que siguen con sus respectivos procesos de recuperación.
El propio entrenador ha compartido su visión con los medios, pidiendo un “ambiente positivo” y defendiendo la gestión del equipo en el último partido.
Oltra ha subrayado la necesidad de remar todos en la misma dirección, sin “negatividad”, como “el único clima posible para que se intente alcanzar el éxito”.
Los números, sin embargo, no son halagüeños. El próximo rival, el Deportivo de La Coruña, es el equipo que más puntos ha sumado contra los de la zona baja.
Además, el calendario del Huesca es el tercero más complicado de los implicados en el descenso. Las proyecciones matemáticas sitúan la permanencia en torno a los 45 puntos, una cifra que obligaría al equipo a ganar cuatro partidos y empatar dos en las ocho jornadas restantes, después de haber sumado solo cinco puntos contra esos mismos rivales en la primera vuelta.
Mientras el equipo lucha en el césped, la dirección deportiva, con el futuro director deportivo Javier Sanz a la cabeza, ya trabaja en la planificación de la próxima temporada.
En un hipotético descenso a Primera RFEF, solo un futbolista de la actual plantilla tiene contrato en vigor sin cláusula de liberación: Óscar Sielva. El club se guarda una opción unilateral sobre Escobar y Michael, así como una opción de compra por Laquintana.
El resto de jugadores quedarían libres.
Esta situación abocaría a una reconstrucción casi total. Las estadísticas de las últimas temporadas en la categoría de bronce revelan un dato contundente: de los cuatro equipos que descienden, solo uno logra el ascenso al año siguiente.
Además, ese equipo lo consigue manteniendo a una media de solo siete jugadores de la plantilla anterior, con únicamente tres o cuatro de ellos como titulares.












