
Salman Rushdie 'se sienta' a pensar en el Museo del Prado: «El mundo ya no es realista»
«Yo creo que Goya y el Bosco siguen hablando del presente, y en este último libro he intentado que hablen entre ellos, a lo largo de los siglos», explicó Rushdie. De Goya, continuó, le interesa que un artista realista acabe haciendo obras más bien surrealistas (por las Pinturas Negras) en la Quinta del Sordo. «Él quería distanciarse de la realidad política en la que se ve inmerso. Creo que en ese momento era un hombre muy poco feliz, tanto como para rodearse de esas obras en su casa.
Y estas son obras se explican ellas solas, tienen que ver con la furia con la que se enfrenta el artista a la vejez, por eso muchos retratados son ancianos. Si miramos el ‘Saturno devorando a su hijo’ percibimos el odio que se siente en la vejez contra la juventud».¿Qué es ser viejo?, se preguntó luego. «Es ser invisible. Los jóvenes no ven a los mayores, habitan otra realidad», soltó.
Y después: «En la India, a medida que las personas envejecen, adquieren más autoridad, dentro de la familia, en la cultura… Esto no ocurre en Occidente, o al menos no en Estados Unidos, desde luego. Allí es todo lo contrario: la admiración es para los jóvenes, la cultura está volcada hacia los jóvenes. Hollywood quiere que su público tenga entre 14 y 18 años».Rushdie confesó que tanto el mundo simbólico de Goya como el del Bosco tienen mucho que ver con su obra. «Pero yo no estoy tan enfadado como Goya, o al menos como me lo imagino yo», rió.
¿Y qué hay del Bosco, entonces? «Es muy interesante, porque él ve el mundo como una pesadilla, pero su interpretación es lúdica. El Bosco habla de lo oscuro en el lenguaje de la luz. Yo me siento muy cercano a eso».
Al gozo incluso en el horror, se refería. También confesó su fascinación por ‘La extracción de la piedra de la locura’.«El Bosco habla de lo oscuro en el lenguaje de la luz»Vergara comentó que Goya y el Bosco son dos de los pocos pintores del Prado «que no son idealistas». Y Rushdie afirmó que tal vez por eso nos hablen tanto hoy. «Pienso en Goya como alguien apreciado como artista que se siente exiliado de la corte y que abandona su país: es un momento traumático.
Y nosotros vivimos un momento traumático similar a aquel. El mundo ya no es realista, el realismo ya no es suficiente para comprender el mundo tal y como existe hoy en día. El presidente de Estados Unidos puede anunciar la destrucción de una civilización completa y a las veinticuatro horas anunciar una tregua y su deseo de construir hoteles». ¿Usted escribe a la contra de gente así?
«No me gusta la literatura que se limita a polemizar, que nos dice lo que tenemos que pensar. Yo escribo literatura que anima a pensar, que provoca el pensamiento del lector». El conservador preguntó al escritor por las conexiones entre la pintura y la literatura. «Ambas buscan crear un mundo que pueda habitar el público, el espectador», explicó.
Rushdie tuvo tiempo para declarar su devoción por Borges y García Márquez, entre otros. Y acabó revelando qué cuadro del Prado se llevaría a casa: «Sin duda, ‘El perro semihundido’ de Goya. Ese perrito se parece a uno que teníamos mi mujer y yo…»













