
La Junta paraliza la tala de árboles en el Canal de Castilla en Palencia y desautoriza a la CHD
La Junta de Castilla y León ha ordenado la paralización inmediata de la tala de árboles que la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) está ejecutando en el Canal de Castilla. La medida responde a las crecientes quejas de ayuntamientos, la Diputación de Palencia y colectivos como la Asociación de Naturalistas Palentinos y Ecologistas en Acción, que denuncian un grave daño ambiental y paisajístico.
El delegado territorial de la Junta en Palencia, José Antonio Rubio Mielgo, ha anunciado la suspensión de los trabajos “durante 3 meses como mínimo”.
El objetivo es proteger a la fauna en plena época de anidamiento y reevaluar el proyecto, ya que considera que no se estaban cumpliendo las condiciones ambientales previstas. “El proyecto no se estaba cumpliendo prácticamente en todo lo acordado”, ha asegurado Rubio Mielgo.
La voz de alarma la dieron colectivos ecologistas, que calificaron la actuación de la CHD como desproporcionada.
Fernando Jubete, técnico en gestión forestal y portavoz de la Asociación de Naturalistas Palentinos, ha sido una de las voces más críticas, denunciando que las obras han dejado “kilómetros enteros del Canal de Castilla” donde “antes había un bosque de ribera, había árboles, había sombra, y que ahora no hay absolutamente nada”.
Según Jubete, la justificación de la CHD como una “mejora ambiental” es incomprensible. “No podemos entender cuál es la mejora ambiental cuando lo primero que se está haciendo es destruir toda la cubierta forestal”, ha señalado, insistiendo en que la escala de la tala es total en muchos tramos: “No hay nada que pueda explicar que en tramos de kilómetros y kilómetros se han cortado absolutamente todos los árboles, es decir, no es 1 de cada 10, no, todos, absolutamente todos”.
La contradicción se agrava al recordar que la propia Confederación Hidrográfica del Duero participó hace años en el proyecto LIFE Naturaleza “Restauración y gestión de lagunas: ZEPA Canal de Castilla”, que permitió plantar 84.400 árboles y arbustos para regenerar la zona.
“No podemos entender que unos años después esos árboles que se plantaron ahora de repente estorben y estén siendo talados de forma masiva”, ha lamentado Jubete.
Por su parte, la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha negado que se esté produciendo una “tala masiva”. El organismo asegura que los trabajos afectan solo a un 10% del arbolado, concretamente a ejemplares en mal estado o con riesgo de caída, en el marco de un proyecto de mejora ambiental con una inversión de más de 6 millones de euros que incluye la plantación de 30.000 nuevos árboles.
El impacto sobre este ecosistema, que forma parte de la Red Natura 2000, es uno de los puntos más críticos de la denuncia.
Se están talando árboles con más de 40, 50 y 60 años, lo que implica una pérdida irreparable a corto y medio plazo. Fernando Jubete ha sido tajante al respecto: “Vamos a tardar medio siglo en volver a ver el Canal de Castilla como estaba hasta ahora”, calificando la situación de “algo dramático”.
Tras la paralización, el objetivo de la Junta es revisar el proyecto y garantizar que se ajuste a lo aprobado en el estudio de impacto ambiental.
José Antonio Rubio Mielgo ha sido claro en su exigencia a la CHD para que cumpla los requisitos establecidos. “Teníamos diferentes reclamaciones de los ayuntamientos de la ribera del canal.
La diputación también nos hizo llegar unas quejas y, por lo tanto, hemos exigido a la Confederación que cumpla los requisitos”, ha sentenciado.













