
La primavera desata una temporada de alergias "muy intensa": los expertos revelan las claves y los síntomas más severos
La primavera ha llegado y, con ella, una de las épocas más temidas para millones de personas: la temporada de alergias. Este año, los especialistas advierten de un periodo especialmente intenso, marcado por un aumento significativo de los niveles de polen. Así lo ha confirmado el doctor Antonio Ramón Sánchez, alergólogo del Centro Asisa en Alicante y Elche, en una entrevista en el programa Herrera en COPE Alicante con Denis Rodríguez. Según el experto, en los últimos años se observa “un cierto adelanto de algunos días en la polinización de ciertos pólenes, como pueden ser las gramíneas o el polen de olivo”.
Los síntomas más frecuentes se están presentando con mayor virulencia.
El doctor Sánchez ha detallado que los cuadros clínicos más habituales durante la primavera incluyen el clásico picor de nariz, congestión, estornudos y mucosidad acuosa. Además, son comunes el picor de ojos y de paladar. Sin embargo, en los pacientes con una afección más severa, los síntomas pueden escalar hasta provocar falta de aire y asma, lo que subraya la importancia de un seguimiento médico adecuado.
Las condiciones meteorológicas de los últimos meses son clave para entender la situación actual. “Las lluvias de este invierno y otoño, han sido lluvias bastante abundantes.”, ha explicado el alergólogo.
Este factor, unido al aumento de las temperaturas, ha creado el escenario perfecto para que las plantas “tengan más potencial” y la polinización sea más importante este año. Esta situación podría afectar incluso a personas que nunca antes habían tenido síntomas o a aquellas con alergias muy leves.
El especialista ha advertido que, aunque los datos definitivos se obtendrán al finalizar la estación, todo apunta a un escenario complicado. “Lo valoraremos cuando pase la temporada y podamos hacer el recuento, pero parece ser que la previsión es que va a ser una primavera bastante intensa en este sentido”, ha afirmado.
Además de la meteorología, otros factores externos agravan el problema. El cambio climático contribuye a que las temporadas de polinización puedan adelantarse, mientras que la contaminación atmosférica juega un papel crucial.
Según el doctor Sánchez, las partículas contaminantes hacen que el polen sea más agresivo y “pueda permanecer más tiempo en la atmósfera”. Concretamente, ha explicado que “el polen se puede adherir a partículas contaminantes tipo diésel y permanecer más tiempo en el aire, y claro, puede producir más síntomas durante más tiempo”.
Finalmente, el alergólogo ha ofrecido una serie de medidas de prevención básicas para reducir la exposición al polen. Recomienda evitar salir al aire libre en días ventosos y soleados, ventilar los domicilios a primera hora de la mañana o por la noche, y utilizar gafas de sol y mascarillas homologadas. También aconseja realizar lavados nasales, así como ducharse y cambiarse de ropa al llegar a casa para eliminar los granos de polen adheridos y mantener los filtros del coche en buen estado.













