
Michael Smith, director artístico del Cirque du Soleil: "KURIOS es una explosión de imaginación, un viaje para redescubrir la realidad con una mirada diferente"
Cirque du Soleil regresa a Bizkaia para presentar “KURIOS – Gabinete de Curiosidades”, un espectáculo que lleva diez años girando por el mundo y que se puede disfrutar en el Recinto Ferial de Ansio (Barakaldo) hasta el próximo 24 de mayo. Sus responsables lo definen como “una explosión de imaginación, un viaje para redescubrir la realidad con una mirada diferente y una invitación a soñar”.
“En su gabinete de curiosidades más grande que la vida, el Buscador está convencido de que existe un mundo oculto e invisible, un lugar donde aguardan las ideas más locas y los sueños más grandiosos.
Una colección de personajes sobrenaturales entra repentinamente en su mundo mecánico improvisado”, detalla la organización sobre este espectáculo, la 35ª producción del Cirque du Soleil compuesta por 50 artistas de hasta 21 países.
Michael Smith, su director artístico, que acumula más de 40 años en el mundo del espectáculo y 20 en la compañía, explica que el concepto de la obra es que “todo es posible si vemos la vida con curiosidad”. Según Smith, la propuesta busca ser un refugio de alegría e inspiración.
“Yo quiero que todo el mundo salga con las emociones y la imaginación abiertas, porque creamos un universo para que cada miembro del público pueda explorar su propia historia”, afirma.
La puesta en escena es una de las claves de KURIOS. Un escenario bajo y los cerca de 500 accesorios inspirados en el principio de siglo crean una atmósfera única que busca “romper la cuarta pared”.
El objetivo es que el público se sienta integrado en la trama, sin barreras invisibles. “Queremos que todos sientan que tienen el derecho de estar en el espectáculo”, señala el director.
Sobre el escenario, artistas como Darian Cobas materializan esa fantasía.
Este exgimnasta de élite de la selección cubana protagoniza un número de dúo de cintas aéreas (straps), una disciplina similar a las anillas. Su incorporación al show le supuso una enorme superación personal, ya que tuvo que aprender a trabajar con su brazo izquierdo, cuando siempre había utilizado el derecho.
Cobas lo califica como “uno de los retos más grandes que he tenido, tanto en mi carrera deportiva como en mi carrera artística”.
Ahora, desde el aire, disfruta de una perspectiva privilegiada. La peculiaridad de su acto es que vuela por encima de la audiencia, lo que le permite ver de cerca “la cara de asombro de los niños y de los adultos”.
Para él, que de pequeño soñaba con ser un artista de circo, es algo “mágico”.
Tanto Smith como Cobas animan al público de Bilbao y alrededores a no perderse la oportunidad de vivir esta experiencia. “No venimos tantas veces aquí, hay que aprovechar y disfrutar con nosotros”, concluye el director artístico.













