"Observamos y localizamos a una persona que reunía las características que estábamos buscando por el conocimiento que teníamos de él"

"Observamos y localizamos a una persona que reunía las características que estábamos buscando por el conocimiento que teníamos de él"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

"Observamos y localizamos a una persona que reunía las características que estábamos buscando por el conocimiento que teníamos de él"

La Semana Santa es un momento solemne, pero la vocación policial no entiende de descansos. Esto es lo que ha quedado patente en Abarán (Murcia), una localidad de unos 13.200 habitantes, donde el pasado Domingo de Resurrección dos agentes de la Policía Nacional fuera de servicio detuvieron a un fugitivo buscado desde 2024. 

Los policías, que acababan de participar en la procesión de la hermandad de San Juan Evangelista, se encontraban celebrando el fin de la festividad vestidos todavía con sus túnicas.

Uno de los agentes, José Luis Molina, ha relatado en ‘Mediodía COPE’ con Pilar García de la Granja cómo ocurrieron los hechos.

Tras la procesión, los miembros de la hermandad se reunieron para celebrar en familia. “Nos juntamos en familia, como para celebrar y sentirnos felices por la semana que hemos pasado, y luego nos fuimos a la zona de ocio de la localidad”, ha explicado Molina.

Fue en esa zona de ocio donde los dos cofrades y policías observaron a un individuo que coincidía con la descripción de una persona en busca y captura. 

“Observamos y localizamos a una persona que reunía las características de las cuales estábamos buscando por el conocimiento que teníamos de lo que tenía pendiente”, ha señalado el agente.

El atuendo de los policías fue clave para no levantar sospechas y actuar con eficacia.

Sin dudarlo, los agentes decidieron intervenir. Se acercaron al sospechoso, se identificaron como policías y lo retuvieron hasta la llegada de la Policía Local, que se hizo cargo del traslado. 

El hombre, que tenía pendientes dos órdenes de busca y captura de Irún y San Sebastián, además de otro delito en Murcia, se quedó “en estado de shock”, según Molina.

La detención transcurrió “de una manera normal, no hubo ningún tipo de incidente”.

José Luis Molina ha destacado que un agente nunca deja de serlo, incluso fuera de servicio. “Siempre la llevas encima [la placa], por lo que pueda pasar, o sea, no vamos a hacer caso omiso a un delito que estemos presenciando, jamás”.

Para él, ser policía es una vocación que se vive de forma permanente, los 365 días del año.

Esta sorprendente actuación policial ha puesto de manifiesto la dedicación de los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Como ha concluido el propio Molina, ser policía “no es un trabajo al uso, es un impuesto de estar 24 horas, los 365 días del año”.

La gente que presenció la escena, aunque “extrañada”, pudo comprobar que la seguridad ciudadana nunca descansa.