
El PSOE de Cádiz desafía a Montero e impone su candidatura para las andaluzas
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La Comisión de Listas del PSOE andaluz vivió una tensa jornada en Cádiz, donde la candidatura de la provincia desató un fuerte enfrentamiento entre la ejecutiva de María Jesús Montero y el secretario provincial, Juan Carlos Ruiz Boix.
Montero buscaba evitar conflictos internos que pudieran perjudicar su campaña para las elecciones andaluzas del 17 de mayo, cuyo objetivo principal era mostrar unidad, movilizar a la militancia y atraer al electorado de izquierdas.
La ejecutiva del PSOE andaluz llegó al límite de la celebración de un Comité Director con todas las candidaturas cerradas, excepto la de Cádiz, donde tuvo lugar la reunión.
La disputa por la lista
Montero pretendía modificar la lista propuesta por Ruiz Boix para asegurar el primer puesto a su jefe de campaña, Fernando López Gil, actual secretario de Comunicación Institucional del partido. Esto implicaba desplazar al tercer puesto a Juan Cornejo, secretario de Organización del PSOE de Cádiz y hombre de confianza de Ruiz Boix.
Este movimiento desató una fuerte tensión en la reunión de la ejecutiva regional, revelando las diferencias internas dentro de la agrupación. La situación fue descrita como “Cádiz-Herzegovina” por el expresidente Griñán, haciendo referencia a la conflictividad interna del socialismo gaditano.
Finalmente, Ruiz Boix se impuso en este primer pulso orgánico, aunque la autoridad de Montero quedó debilitada. La Comisión de Listas validó la propuesta inicial del PSOE de Cádiz, manteniendo a Cornejo como cabeza de lista, seguido de Rocío Arrabal, concejal de Algeciras y parlamentaria. Ambos son afines a Ruiz Boix.
Los dos puestos siguientes fueron asignados por Montero a López Gil y a la exsecretaria provincial Irene García, dirigentes de su confianza y opositores a Ruiz Boix. La inclusión de García, que no estaba en la terna inicial, se logró tras ceder el número uno.
Tensiones y acusaciones
La alteración de la lista no fue pacífica. La posibilidad de que López Gil encabezara la candidatura generó fuertes protestas y amenazas de no votar el 17-M. Cornejo rechazó ir en el tercer puesto y acusó a la ejecutiva regional de no respetar la decisión de la militancia ni de los órganos locales y provincial.
Un dirigente local bromeó diciendo que “negociar con el PSOE de Cádiz es más difícil que negociar con Puigdemont”.
Montero expresó su gratitud a quienes cedieron puestos para facilitar el consenso. La secretaria general del PSOE andaluz enfrentó su primer desafío interno con la agrupación más conflictiva del partido.
Estos desacuerdos resurgieron en el último congreso provincial, donde Ruiz Boix se impuso por estrecho margen al candidato respaldado por López Gil e Irene García. Los perdedores de aquel congreso contaban con el apoyo de Montero para ocupar los primeros puestos de la lista, lo que generó el enfado de la dirección provincial.
Tras ganar el congreso, Ruiz Boix marginó a los críticos de su ejecutiva y elaboró una candidatura para las andaluzas con nombres de su confianza, exceptuando a López Gil, a quien Montero quería incluir.
El PSOE andaluz anunció listas “consensuadas” en siete provincias, pero la situación en Cádiz impidió lograr un acuerdo total. El conflicto se resolvió con dos candidatos afines a Ruiz Boix en puestos de salida y dos críticos cercanos a Montero, quienes deberán esforzarse en la campaña para asegurar sus escaños.
El Comité Director aprobó las candidaturas de las ocho provincias, pero la decisión final recaerá en la Comisión Federal de Listas del PSOE, donde Montero tiene influencia.
El secretario de Organización del PSOE-A, Paco Rodríguez, intentó negociar acuerdos en las listas para evitar mostrar divisiones internas, pero no lo logró en Cádiz.
El conflicto gaditano se debe a las tensiones entre familias y dirigentes del PSOE provincial, más que a desacuerdos con la ejecutiva de Montero.
El exsecretario general del PSOE gaditano, Francisco González Cabaña, declaró que si López Gil encabezaba la lista, se quedaría en su casa.
López Gil fue delegado de la Junta de Andalucía en Cádiz durante el gobierno de Susana Díaz y ahora es lugarteniente de Patricia Cavada, alcaldesa de San Fernando.













