
Marineros al límite en el Golfo Pérsico: "Es imposible seguir así
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La tensa situación en el estrecho de Ormuz está llevando al límite a los marineros atrapados en la zona. Tras semanas varados en el Golfo, muchos de ellos se sienten incapaces de seguir adelante, tanto física como mentalmente. Uno de estos marineros, que permanece en el anonimato, describe la situación como “imposible”, con un impacto cada vez mayor en su salud mental.
El frágil alto el fuego en Oriente Medio no ha traído el alivio esperado. Los marineros, que han presenciado ataques con drones e informaciones sobre minas submarinas, se muestran reacios a navegar por el estrecho, incluso si se les permitiera hacerlo.
Negativa a navegar y crisis nerviosas
Muchos marineros han presentado su renuncia y se niegan a navegar por el estrecho, argumentando que se trata de una cuestión de seguridad. A bordo de algunos petroleros, la mayoría de la tripulación comparte esta opinión. Se ha reportado incluso un caso de “crisis nerviosa” entre los tripulantes, quienes se encuentran bajo constante vigilancia de sus compañeros.
“No me cabe duda de que este problema concreto, este colapso mental, está ocurriendo [en los petroleros] a nuestro alrededor debido al estrés de esta situación”, afirma el marinero anónimo. Las líneas de apoyo telefónicas para marineros intentan ayudar, pero no es suficiente.
Apoyo limitado y necesidad de soluciones concretas
La Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF) ha recibido cientos de consultas de marineros, principalmente solicitando repatriación o expresando preocupaciones sobre salarios y suministros. Sin embargo, el apoyo a distancia tiene sus límites, según David Appleton, alto cargo de Nautilus.
“Todo el mundo hace lo que puede para ayudar, pero lo que realmente se quiere es sacar a la gente de esa situación”, afirma Appleton. “Además del desgaste mental que la amenaza de violencia supone para las personas —el hecho de estar allí, prácticamente indefensas—, también está la incertidumbre y el no saber cuánto tiempo va a durar”.
Relevo de tripulaciones y desesperación
Ante el deterioro de la salud mental de los marineros, se han reavivado los llamamientos a los armadores para que sustituyan a las tripulaciones por personal de relevo. La normativa marítima impide obligar a los marineros a trabajar en zonas peligrosas, pero siempre hay quienes, en su desesperación, aceptan el trabajo.
Las compañías navieras ofrecen el doble de salario a las tripulaciones que trabajan en zonas peligrosas y buscan a quienes estén interesados en un ascenso o necesiten el trabajo. El marinero anónimo destaca que, al menos, estos últimos toman la decisión de venir, independientemente de sus motivos.
Un futuro incierto
Se espera que en las próximas semanas, el petrolero del marinero sea trasladado a un fondeadero para permitir el relevo de la tripulación. Sin embargo, no hay garantía de que él vuelva a hacerse a la mar. “Irme significa dejar atrás todo lo que he logrado”, dice. “Pero seguir en este trabajo significa que existe la posibilidad de que tenga que volver aquí tarde o temprano. Solo podré tomar esa decisión después de unos meses fuera de este buque, en casa”.













